Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Opinión: Economía para la vida II

El gobierno nacional ya ha dado la pauta sobre la implementación de protocolos de bioseguridad y de cierta manera ha entregado a los alcaldes de ciudades capitales y municipios la potestad para actuar de acuerdo a la gradualidad que consideren.
Imagen
Crédito
Suministrada
24 Mayo 2020 - 9:48 COT por Ecos del Combeima

Expertos en la materia han dicho que es inminente la afectación de diferentes sectores productivos del país, especialmente actividades de transporte de pasajeros, turismo, comercio y servicios, así como muchas otras que en su conjunto generan empleo en sus cadenas de valor. No quiero permanecer en la esfera del diagnóstico, de por si tenemos a la fecha cantidad de análisis y estudios suficientes que se constituyen como una base para la toma de decisiones en torno a la reactivación económica, se proyectan planes y programas de ayuda, procesos estratégicos en alianza con gremios, capacitaciones virtuales, líneas de crédito y muchas más acciones; sin embargo, muchas de estas apuestas van dirigida a los sectores formales, y entonces ¿adónde quedan los trabajadores informales?, ¿adónde quedan los de la base que no tienen acceso a líneas de crédito?, ¿a dónde quedan ubicados  los del día a día?, esos que por ser informales o pequeños microempresarios, no cuentan ni con el conocimiento, ni con las herramientas tecnológicas para acceder a tan especializados procesos.

Ruego que todo este paquete o conjunto de ayudas, se de en el mayor corto plazo posible ya que la necesidad y el hambre no dan espera. No estamos ni para discursos ni para clases magistrales sobre reactivación económica, se deben atender los temas ya, las necesidades no dan más espera.  El gobierno nacional ya ha dado la pauta sobre la implementación de protocolos de bioseguridad y de cierta manera ha entregado a los alcaldes de ciudades capitales y municipios, la potestad para actuar de acuerdo a la gradualidad que consideren; en este momento los alcaldes se convierten en los “Gerentes de la Reactivación”, de esa manera surge un nuevo verbo rector, como lo es la palabra REACTIVAR, donde la fórmula de este proceso radica en acelerar al máximo los procesos con total control, responsabilidad y vigilancia jurídica para no cometer errores, junto con la idea de pensar y apoyar a los micro, pequeños, medianos y grandes empresarios; para impactar a todos aquellos actores que dinamizan la economía, el vendedor informal o el trabajador independiente con sus ganancias diarias también activan la economía formal, ese actor es el principal eslabón de la economía, ya que ese mismo es el que compra en almacenes de cadena, monta en buseta,  va a la droguería, al supermercado y además tiene una cuenta bancaria en una entidad financiera. 

Respeto y apoyo la empresa formal, como empresario y hombre que he estado en lo público, entiendo como el sistema económico y tributario, necesita recursos para desarrollar planes y programas de inversión, pero también como ser humano entiendo las grandes necesidades económicas y sociales, que deben ser tenidas como el principal punto de atención en estos tiempos de crisis.  Ruego a los mandatarios del Tolima, a los directores de entidades del estado, directores gremiales y del sector productivo, representantes del sector educativo y demás actores que pisen el acelerador de la inversión, de las ayudas, y de todas estrategias o líneas de reactivación que se han propuesto. Optar por lo menos complejo y sí por lo más práctico, dar los permisos necesarios en tiempo record a los empresarios de sectores ya autorizados, que cumplan con los protocolos y trabajar día y noche de manera incansable, es una formula fácil pero contundente para afrontar esta crisis.

También te puede interesar estas columnas

Porque el futuro de Colombia no se define en discursos, sino en las urnas.

Cuando el dinero cuesta más y al mismo tiempo llega más dinero, la economía exige decisiones empresariales más finas, lejos de los extremos y con visión de largo plazo.

La inseguridad en Ibagué no es percepción, es el resultado de un Estado fragmentado que dejó crecer problemas sociales hasta volverse inmanejables.

Este país tiene infinidad de problemáticas y desafortunadamente Cepeda no ha enfatizado en la forma en que abordará problemas como la corrupción, el problema de las tierras, el conflicto armado, el recrudecimiento de la violencia, el desempleo, la pobreza multidimensional, entre otros.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.