Ibagué - Colombia, 24 de Octubre de 2014

ECOS DEL COMBEIMA, CUANDO LA TOLIMENSIDAD TIENE NOMBRE DE EMISORA

El rumor sonoro de la tolimensidad tiene puntas de diamante, al llegar al dial 790 que prende la sintonía e inicia la fiesta del espíritu. Ecos del Combeima es la más antigua emisora del Tolima que por allá en 1934, saludó a Ibagué por primera vez desde cuatro o cinco cuadrantes mágicos, que más bien parecían la lámpara de Aladino. Colombia estaba saliendo del país pastoril, arcaico y pacato y recibiendo los primeros brillos del Siglo de las Luces. Los visionarios empresariales de aquel tiempo Francisco Lamus Ordoñes y Nicolás Rivera, creyeron que Ibagué era tierra abonada para la radio. El doctor Lamus quien había fundado el primer teatro en Ibagué, y traído el segundo carro a la ciudad, no le iba a quedar grande fundar una emisora. La revista El Bodegón de Barranquilla, Edición 97 del mes de Diciembre de 1935 dedicada al Tolima, por el ascenso de Alfonso López Pumarejo al gobierno, trae un artículo del maestro Alberto Castilla, titulado: “El Conservatorio Departamental” en cuyos últimos párrafos dice: “… en el Conservatorio tiene asiento el Centro Departamental de Historia, trabaja la poderosa radio estación Ecos del Combeima…” Los transmisores se instalaron en el antiguo Llano de los Álvarez, sobre una orilla del viejo camino de Calarcá, al parecer en la finca donde se hospedó el varón de Humbolt y que diera más tarde origen al Club Miramar. En el periódico El Tolima, de Vicente Gaitán, segundo propietario de la emisora, en un breve artículo asegura que el día de su inauguración se hizo una gran fiesta donde cantó en vivo y en directo Guillermo Buitrago, precursor del vallenato.

La vida de esta emisora, Ecos del Combeima fue efímera, aunque dejó huellas en el corazón de los ibaguereños. Los empresarios Lamus y Rivera, absolutos desconocedores de la radio, se la vendieron al empresario y periodista Vicente Gaitán, quien al parecer la vendió a unos radiodifusores de Antioquia entre finales de 1937 y comienzos de 1938. La emisora se la llevaron a Medellín y la ciudad se silenció por largo tiempo.

Por allá en la segunda mitad de los cuarenta, don Camilo Raful, fundó una emisora en la ciudad; como había un nombre con sonoridad y prestigio no dudó en llamarla Ecos del Combeima. Comenzando la década de los setentas el radiodifusor Jaime Pava Navarro compró la emisora para integrarla a la cadena Súper de Colombia. Entrando en el Siglo XXI, su nuevo conductor es el periodista Arnulfo Sánchez López, quien había sido inquilino de ese hogar, que tiene un encordado sentimental en el alma de tolimenses e ibaguereños.

La voz de López Pumarejo, Darío Echandía, Laureano Gómez, Rojas Pinilla, Guillermo León Valencia y López Michelsen, las han escuchado los oyentes por Ecos del Combeima; por estos canales radiofónicos se informó sobre el 9 de abril de 1948 en Ibagué, por estos micrófonos Cuellar Velandia, proclamó el ascenso del General Rojas Pinilla dos horas antes del Golpe de Estado en 1953, Ecos del Combeima transmitió la llegada de Edna Margarita Rud Lucena como Reina Nacional de la Belleza en 1965 y de Pedro J. Sánchez como campeón de la vuelta a Colombia de 1968. Cubrió la tragedia que desapareció a Armero, la cornada y muerte de Pepe Cáceres y el fascinante triunfo del Deportes Tolima como Campeón del fútbol colombiano del 2003. Minuto a minuto y día a día ha venido informando y formando una opinión con respeto por el oyente y respeto por las diversas opiniones, cada día parece que amara un pan para que su clientela deseosa de información, lo degustara mejor.

Ecos del Combeima es sin temor a equivocarme una piel sonora que ilumina de tolimensidad a un territorio que sueña con paz perenne, donde la mesa está servida para todos escuchando los buenos días de un locutor insigne, mientras la ciudad se adorna de ocobos florecidos, escuchando el Bunde Tolimense.

 

CAMILO PÉREZ SALAMANCA