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¡Por favor ministra, renuncie!

Sus desatinadas declaraciones llegaron al Foro Económico Mundial llevado acabo en Davos Suiza.
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Ecos del Combeima
27 Ene 2023 - 10:12 COT por Ecos del Combeima

El Gobierno del presidente Petro inició hace 5 meses y desde entonces, son muchos los anuncios de cambio que se han hecho sobre diversos ámbitos del país; no obstante, el que mas especulación ha tenido y mayores consecuencias ha ocasionado, es la intención de frenar las exploraciones de gas y petroleo. 

La ministra de Minas y Energía  desde que tomó posesión de su cargo, ha navegado en un mar de contradicciones, inconsistencias y desconocimiento de la cartera que maneja, por lo que en buena parte se le atribuye el alza del dolar y la baja cotización del petróleo colombiano en la bolsa. 

Ahora bien, sus desatinadas declaraciones llegaron al Foro Económico Mundial llevado acabo en Davos Suiza, donde notificó que era una decisión del Gobierno Petro: “no conceder mas contratos de exploración de gas y Petróleo”, sustentando su afirmación en un documento oficial emitido por su Ministerio titulado: “Balance de contratos de hidrocarburos y recursos disponibles para la transición energética justa” en el que asegura, que Colombia cuenta con recursos energéticos hasta el 2037 e incluso hasta el 2042.

Entonces, mas allá de que altos funcionarios del Ministerio de Minas como la viceministra de Energía y el director de Hidrocarburos no conocieron los detalles del reporte antes de ser publicado y fueron incluidos como unos sus autores; expertos han puesto de presente serios vacíos técnicos en el documento que generan graves preocupaciones, pues solo el petróleo representa el 40% de lo que como país le vendemos al mundo. Es decir, que sin petroleo, nuestra economía se contraería un 3.3%.

Para hacer la historia corta, las reservas probadas de hidrocarburos deben tener tres requisitos: 1. Que esté el hidrocarburo, 2. Que exista la tecnología para extraerlo y producirlo y 3. Que él producto sea económicamente rentable. Lo que hizo nuestra flamante Ministra, fue mezclar las reservas probadas con un montón  de expectativas y proyectos que aún no tienen ningún tipo de viabilidad, algo muy folclórico, por cuanto las reservas del país que cumplen con los tres requisitos mencionados con anterioridad, son a hoy, de 8 años. 

Es una total irresponsabilidad basar un renglón vital para la economía colombiana en simples probabilidades o perspectivas, sin tener en cuenta el impacto económico, fiscal, financiero, social y cultural que eso acarrea, tan solo por querer imponer una ideología que no tiene una base sólida ni un plan definido. Es cierto que el deber ser en el futuro sea que partamos hacia una transición de energías limpias pero con una estrategia que permita una sustitución paulatina y segura. Ni los países desarrollados, que cuentan con recursos muy superiores a los nuestros han logrado hacerlo, mucho menos nosotros con una lider del proceso que no tiene idea de lo que está haciendo. ¡Por favor Ministra, renuncie!

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Esto, en territorios como el Tolima, debería encender una conversación muy práctica. Porque la región no necesita solo más ideas, más eventos o más discursos sobre emprendimiento.

El verdadero problema es más incómodo y menos ideológico. La realidad es que Colombia tiene una economía productiva demasiado débil para sostener el tamaño, el ritmo y la lógica de crecimiento de su propio Estado.

El perfil de los nuevos congresistas, refleja sin duda, una realidad política sostenida durante las últimas dos décadas.

No están construyendo nada; están abriendo la tierra en busca de oro y dejando a su paso deforestación, contaminación y una economía ilegal que se fortalece cada día.

Sembrar en Colombia se volvió un acto de valentía… o de terquedad campesina, que para el caso es casi lo mismo. Hace unos años uno sembraba con esperanza; hoy muchos siembran con calculadora en una mano y rosario en la otra.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.