Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

¿Contamos con la mejor tecnología para mitigar una eventual erupción del Machín?

Los avances de la tecnología a nivel mundial deben ser puestos a disposición de uno de los volcanes más peligrosos del mundo. Las inventivas y análisis después de la tragedia no son útiles.
Imagen
Crédito
Suministrada
23 Ene 2023 - 9:43 COT por Ecos del Combeima

El gobierno nacional, el Servicio Geológico Colombiano y las autoridades locales, deben acudir a organizaciones internacionales para garantizar el acceso a tecnología de punta que permita tanto mejorar el monitoreo como preparar una sofisticada reacción, a la altura de los avances tecnológicos. 

Según revistas especializadas, las técnicas más avanzadas que utilizan los expertos para el monitoreo de un volcán, involucran controles mas precisos por satélite, drones para medir los gases emitidos o aprendizaje automático y análisis autónomo de datos. 

La tragedia de Armero dejó una gran lección: se pudo hacer más. Así hoy existan convencionales rutas de evacuación anunciadas (varias en mal estado), ante la posible e inclemente avalancha provocada por este volcán, las acciones dispuestas actualmente no están a la vanguardia del avance tecnológico moderno.

La respuesta no puede ser que el protocolo es único. Se requiere combinar la creatividad y la gestión de recursos internacionales como una apuesta por la vida. La noticia internacional no debería ser una visita del Papa Francisco, sino la admirable reacción tecnológica que evitó una tragedia. Por ejemplo: los perros robots que guían personas, los drones infrarrojos, dispositivos y red 6G para la población aledaña y modernos vehículos con capacidad de vuelo lanzados al mercado, deben ser vistos como alternativas de un ambicioso plan de contingencia.

Las inventivas y análisis después de la tragedia no son útiles. Los tiempos han cambiado y no podemos tan solo esperar el impacto. Si en Armero se pudo hacer mas ¿Hoy qué podemos hacer? 

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Hoy solo queda pedirle a la nueva administración celeridad en los procesos. Es hora de que dejen de jugar con los campesinos y de que esas tierras que se han prometido una y otra vez, por fin sean verdaderamente de ellos.

En el segundo trimestre de 2026, el número de micronegocios en Colombia creció apenas 0,5 % frente al mismo periodo del año anterior y el personal ocupado aumentó 0,6 %. Hasta ahí parecería un crecimiento tímido. Pero hay un dato que cambia completamente la conversación: los ingresos de esos micronegocios crecieron 14 % en términos nominales.

Al mismo tiempo de la tragedia forestal, una parte importante del agua ya potabilizada, termina derrochándose y perdiéndose en redes hidráulicas urbanas ya deterioradas por el tiempo, situación que se ha convertido equivocadamente en una constante territorial.

El Tolima no está solo. Pero tampoco puede quedarse a esperar. La tarea que sigue es vigilar que cada peso, ayuda y trámite anunciado llegue a los lugares necesitados, y si bien los afectados no han estados solos, hay que seguirlos acompañando.

El Concejo Municipal no puede convertirse en un comité de aplausos de la administración de turno, como pareciera que sucede actualmente, y aquí aparece una paradoja que resulta difícil de ignorar: mientras se discute por estos días la modificación de la planta de personal, algunos concejales parecen más interesados en acompañar la agenda política de la Administración que en exigirle explicaciones.

Las estimaciones iniciales del Gobierno han situado las pérdidas alrededor de $30 billones, aproximadamente unos US$9.600 millones, aunque la cifra definitiva seguramente necesitará tiempo para consolidarse.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.