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No crecieron muchos más negocios. Crecieron los que aprendieron a vender mejor. La economía mas pequeña del país esta cambiando, ¿la estamos entendiendo?

En el segundo trimestre de 2026, el número de micronegocios en Colombia creció apenas 0,5 % frente al mismo periodo del año anterior y el personal ocupado aumentó 0,6 %. Hasta ahí parecería un crecimiento tímido. Pero hay un dato que cambia completamente la conversación: los ingresos de esos micronegocios crecieron 14 % en términos nominales.
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Adriana Matallana
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30 Ago 2026 - 8:59 COT por Adriana Matallana

Cada vez que el DANE publica cifras sobre micronegocios solemos mirar el mismo dato: cuántos nacieron o cuántos desaparecieron. Es casi una costumbre medir la salud del emprendimiento contando negocios. Sin embargo, el informe más reciente deja una historia mucho más interesante y a mi juicio, mucho más importante para el Tolima.

En el segundo trimestre de 2026, el número de micronegocios en Colombia creció apenas 0,5 % frente al mismo periodo del año anterior y el personal ocupado aumentó 0,6 %. Hasta ahí parecería un crecimiento tímido. Pero hay un dato que cambia completamente la conversación: los ingresos de esos micronegocios crecieron 14 % en términos nominales. 

¿Y qué significa "ingresos nominales"? En palabras sencillas, significa que los negocios vendieron más dinero que un año atrás, sin descontar el efecto de la inflación. No quiere decir automáticamente que estén ganando mucho más, pero sí muestra que hay una economía pequeña que está moviendo más recursos y que está encontrando nuevas formas de generar ingresos. 

Ese dato me hizo pensar en algo que veo constantemente en los procesos de consultoría y mentoría con empresarios y emprendedores: el ecosistema ya no se está moviendo únicamente por la creación de nuevos negocios. Se está moviendo porque muchos de los que ya existen están cambiando su manera de vender, de ofrecer servicios y de llegar al mercado.

Y eso merece una lectura diferente. Durante años hablamos del emprendimiento como si el éxito estuviera en abrir un negocio. Después entendimos que el reto era sostenerlo. Hoy creo que estamos entrando en una tercera etapa: aprender a fortalecer el negocio que ya existe.

El informe del DANE también muestra hacia dónde se está moviendo esa economía. Actividades profesionales, servicios de información, comunicaciones, transporte, alojamiento y comida fueron algunos de los sectores que más aportaron al crecimiento de los ingresos de los micronegocios. Mientras tanto, sectores tradicionales como el comercio y la construcción tuvieron un comportamiento mucho más moderado. 

Eso también dice mucho del momento que estamos viviendo, pues en ciudades como Ibagué vemos cada vez más consultores independientes, creadores de contenido, profesionales que trabajan por proyectos, negocios digitales, emprendimientos gastronómicos y empresas de servicios especializados. Muchas veces siguen siendo microempresas, pero ya no responden al mismo modelo de hace diez años.

Y aquí aparece una reflexión que me parece importante para el Tolima.

Seguimos hablando de micronegocios como si todos fueran pequeños por vocación. La realidad es que muchos son pequeños por estructura, pero tienen un enorme potencial de crecimiento si logran profesionalizar su gestión.

Porque vender más no siempre significa crecer mejor. Y crecer mejor tampoco significa contratar más personas inmediatamente. Significa entender los costos, medir la rentabilidad, organizar procesos, construir marca, usar tecnología con criterio y tomar decisiones con información.

Tal vez por eso este informe del DANE nos invita a dejar de medir el emprendimiento únicamente por la cantidad de negocios registrados. Una región no se fortalece solo porque tenga más empresas; se fortalece cuando las que ya existen logran vender mejor, permanecer más tiempo y generar mayor valor.

Esa conversación es especialmente valiosa para Ibagué y el Tolima, donde miles de familias dependen de micro y pequeñas empresas que sostienen buena parte de la economía local. El desafío no es que todos abran un negocio nuevo. El desafío es que los negocios que ya existen tengan más herramientas para crecer de manera sostenible. Porque, al final, el dato más importante de este informe no es el 0,5 % ni el 14 %. Es el mensaje que deja entre líneas: la economía más pequeña del país está cambiando.

La pregunta para el departamento es si nosotros también estamos cambiando la forma de acompañarla.

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