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Los hechos como argumentos

Las cifras que registra Cotelco son más que alentadoras con una ocupación hotelera sin precedentes.
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Ecos del Combeima
8 Nov 2021 - 6:32 COT por Ecos del Combeima

El hacer representa el ejercicio de la verdadera acción política, es decir, son las ejecutorias el argumento que desbarata cualquier intento de desprestigio alentado por quienes sufren por los logros que nos benefician a todos en el Tolima. 

Hoy la muestra fehaciente de mi anterior afirmación es el Mundial de Patinaje, que contrario a quienes auguraban un fracaso, se convierte en una acción de altísima importancia social y económica, que ha puesto a Ibagué y al Tolima, en el centro del mundo deportivo con un evento de gran importancia para esta disciplina en la que vale decir Colombia es potencia mundial. 

Las cifras que registra Cotelco son más que alentadoras con una ocupación hotelera sin precedentes, asimismo, Fenalco presenta una realidad muy positiva para el sector, pues con el Mundial de Patinaje el comercio en general se ha reactivado incluso superando las expectativas. Los restaurantes también presentan una realidad muy optimista. De igual forma el sector del trasporte y logístico han visto en este evento mundial una oportunidad para recomponer las cuentas y recuperar las pérdidas que dejó la pandemia.

El trabajo en equipo de las administraciones departamental y municipal está dando sus frutos, está demostrando que cuando al frente hay líderes y dirigentes capaces las cosas pueden cambiar, pueden mejorar y beneficiar a todos los tolimenses. El hacer nos ratifica que es la única forma de satisfacer las demandas de la ciudadanía, mejorar sus condiciones de vida y restaurar lo que por muchos años estuvo en el olvido de gobernantes que se dedicaron a otras cosas menos a trabajar por la gente. 

Ser por primera vez sede de un evento de talla mundial nos debe llenar de orgullo, pero también nos hace reflexionar sobre las capacidades que tenemos como sociedad para crecer y hacer cosas que para muchos son imposibles; al tiempo que debemos reconocer los liderazgos que, con inteligencia, capacidad de trabajo, voluntad y mucho esfuerzo están haciendo posibles logros que era impensados. Están actuando con el imperativo del Hacer y eso marca la diferencia y permite el desarrollo en todas las direcciones.

El hacer es la meta inquebrantable de los verdaderos líderes que han aportado Soluciones para la Gente y que Unen al Tolima, con propósitos serios, con objetivos claros y con acciones eficientes que han permitido el desarrollo y han cambiado la vida de los tolimenses.

Que vengan muchos más eventos deportivos, culturales de entretenimiento y demás a nivel nacional e internacional, hoy queda demostrado que podemos ser buenos anfitriones, que tenemos un departamento pujante y con maravillosas condiciones que se hace atractivo para el mundo.
 

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Por eso, elegir bien no es un asunto menor. Es decidir quién tendrá la responsabilidad de defender al Tolima con argumentos, con liderazgo y con visión de desarrollo, en el escenario donde se toman las decisiones más importantes del país.

El crecimiento de 131 % no debe leerse como un punto de llegada, sino como una señal de oportunidad. Porque la participación del Tolima dentro del total nacional sigue siendo cercana al 0,35 % en exportaciones no minero-energéticas. Es decir, hay crecimiento, pero también hay un enorme margen de expansión.

Hay quienes afirman que dicha conducta raya en un problema de salud mental, pero también, desde el punto de vista sociológico, algunos expertos, como el mexicano Omar Estrada, han abordado el fenómeno como una nueva forma de expresión de los jóvenes que hay que entender y comprender.

“Con seguridad todo y sin seguridad nada¨, frase que ha calado profundamente en todos los colombianos, al nacer de una realidad.

Colombia atraviesa un momento económico complejo, mientras el debate político se consume en polarización, la economía real intenta sostenerse sobre una base exportadora aún frágil y altamente dependiente de bienes primarios.

La decisión más importante en marzo, mayo y junio de 2026 es elegir pensando en nuestra institucionalidad y democracia, que ha sido la más antigua y solida de Latinoamérica y respetar, así no nos gusten, esos pesos y contrapesos, y mejorar esta institucionalidad para que nunca más alguien abuse de ella o termine proponiendo constituyentes amañadas, para gobernar a su antojo. 

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.