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Confiemos en que el Concejo ayuda

Los comerciantes de la ciudad prácticamente perdieron un día de ventas, pero no de gastos.
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Ecos del Combeima
21 Sep 2021 - 7:37 COT por Ecos del Combeima

La gran mayoría de los comerciantes expresaron su inconformidad por los efectos que traería para nuestra golpeada economía la implementación del día sin carro y moto del pasado 15 de septiembre. Muchas voces en contra se hicieron notar con válidas apreciaciones como las que hizo Alba Lucia García, directora ejecutiva de Fenalco, quien pese a su ímpetu e intensidad ante el Concejo de Ibagué para que modificara el acuerdo que establece este día, no logró respuesta alguna; en paralelo, medios de comunicación como Ecos del Combeima abrieron sus micrófonos preguntando la conveniencia o no de la medida y se pudo evidenciar  que desde diversos sectores se manifestó  inconveniencia en su implementación a causa de la actual crisis económica.

El resultado de esta jornada en términos de ventas fue el que se esperaba, en tal sentido, los comerciantes de la ciudad prácticamente perdieron un día de ventas, pero no de gastos. Algunos pensarán que un día más o un día menos no hace la diferencia si ya los comerciantes han sobrevivido a los días de aislamiento obligatorio y a los días de paro y protestas, pero seguramente olvidan que muchos perdieron sus negocios, otros más sus empleos y que muchos de los que sobreviven están endeudados, necesitando incrementar sus ventas para salvar sus empresas. Como si lo anterior fuera poco, ahora deben prepararse para el segundo día sin carro y moto que se realizará en el último trimestre de este año.  

¿Tiene sentido no aplazarlo teniendo en cuenta los enormes retos por mantener las empresas? ¿Si se tiene como propósito reactivarnos económicamente vale la pena prácticamente quedarse un día sin ventas? Si lo vemos desde el punto de vista netamente ambiental, podríamos decir que lo vale, pero no olvidemos que muchos han sido los esfuerzos de los empresarios por mantenerse en el mercado y que los gobiernos nacional, departamental y local, han dirigido esfuerzos importantes para lograr la reactivación de la economía. El año pasado tuvimos un largo periodo de aislamiento nacional obligatorio en donde naturalmente la polución generada por los carros y las motos prácticamente fue nula y se podría decir que tendríamos un saldo a favor en materia ambiental con ocasión del no uso del carro o moto durante esos días.  

El concejal William Rosas siendo el ponente de la medida reconoce la importancia de generar alternativas que mitiguen la contaminación ambiental, pues no es exclusiva del uso de los automotores sino existen otras causas de contaminación a controlar como la deforestación, la explotación ilegal de material en las fuentes hídricas, la utilización de químicos en la industria agrícola, la ganadería,  el control de las trampas de grasa de los restaurantes, la separación de basuras, el uso inadecuado del agua de la ciudadanía en general, el control al consumo de agua de los lavadero de autos,  entre otros. No se trata de dejar felices a los ambientalistas, que deberíamos ser todos, sino que conciliar intereses y trabajar de manera anticipada formulando propuestas como lo hizo Alba Lucia García proponiéndole al Concejo Municipal campañas de siembra de árboles, reciclaje, apagones voluntarios o cambio de bombillas.

No deberíamos trasladar la responsabilidad a los gremios como Fenalco o a los empresarios que aisladamente sean los pocos que manifiesten su inconformidad y formulen propuestas, tampoco podremos pensar que el ponente de la medida sea el llamado a proponer la reforma al acuerdo, ya que es un asunto transversal a toda la ciudadanía y no deberíamos entrar en la Bizantina discusión de qué es mas importante, si la economía o la protección al medio ambiente, pues es claro que se deben conciliar intereses en búsqueda del bien común.

Muy bueno sería anticiparnos conociendo las cifras del impacto positivo de la medida en términos ambientales y complementarlo con la ejecución de estrategias de prevención  y mitigación que sean efectivas y controladas; para que esto ocurra, sería ideal contar con el apoyo del Concejo Municipal y que expresaran su solidaridad e interés por contribuir a la reactivación económica iniciando las acciones necesarias tendientes a lograr modificar el acuerdo y aplazar la medida  por lo menos hasta que termine el Estado de Emergencia decretado por nuestro presidente.

Uno esperaría que el Concejo Municipal apropie esta problemática y apoye a los comerciantes, que se integren otras entidades y el sector privado a las iniciativas que puedan surgir para disminuir la contaminación en nuestra ciudad. Esto es la verdadera articulación y así todos podríamos estar tranquilos porque no se tendría que elegir entre medio ambiente o economía porque no se trata de dejar felices a unos pocos o de ser políticamente correctos, se trata de resolver los problemas de raíz actuando de manera anticipada para así evitar otro día traumático en la productividad de la ciudad. ¿Cuántos concejales se unirían a la iniciativa para lograr una modificación al acuerdo y se aplace este día?

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