Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

El Blues se toma Ibagué

Hoy mi columna no es crítica, hoy por el contrario deseo resaltar una de las más grandes bellezas de la ciudad musical de Colombia. Por: Alberto Delgado.
Imagen
Crédito
Alcaldía de Ibagué
9 Mayo 2019 - 10:11 COT por Ecos del Combeima

El Blues es un género musical que tiene sus orígenes en el África Occidental; Ingresa al continente americano  por el sur de los Estados Unidos por el Delta del Rio Misisipi y sus primeras tonalidades salieron del alma de los esclavos negros convirtiéndose en la expresión y manifestación más importante de esta bella cultura africana.

El Blues es reconocido como uno de los géneros más importantes y con mayor influencia en la música del siglo XX. El Blues es el abuelo del Jazz, del Gospel, del Funk, del Soul, del Rock and Roll entre otros; agrupaciones como los Rolling Stones toman su nombre de un tema de Muddy Waters llamado Mannish Boy, en donde en uno de sus apartes menciona que él es un Rolling Stone (una piedra rodante). Inician a tocar Blues y se convierten en ícono de este género musical y una de las más importantes bandas del mundo.

Son tantos los nombres de grandes músicos en el género que mencionarlos sería imposible, pero solo a manera de ejemplo Robert Leroy Johnson, Albert King, John Lee Hooker, la mayoría de las bandas de Rock de los 70’s, leyendas vivientes como Eric Patrick Clapton, Buddy Guy, otros que ya no están como Jimmy Hendrix, Stevie Ray Vaughan y otros que luchan porque el Blues siga vigente como Joe Bonamassa y voces femeninas tan recordadas como Janis Joplin y actualmente Beth Hart solo por mencionar algunos de sus más excelsos exponentes; armonicistas como Sonny Boy Williamson, Big Walter Horton, Little Walter, Jimmy Reed, Howling Wolf, James Cotton, Sonny Boy W.I. y actualmente otra leyenda viva Charlie Musselwhite. (Aclaro que son muchísimos más y la omisión no tiene significado alguno).

En el año 2017 un maestro ibaguereño de nombre Sergio Guzmán tiene la brillante idea de crear el Ibagué Blues Festival, con el fin de invitar a músicos de Colombia para poner a vibrar a la ciudad con estos tonos desgarradores y melancólicos que tiene el Blues y que ya han penetrado todos los rincones del planeta tierra, pero que paradójicamente son muy poco conocidos en la ciudad musical. Invita músicos destacados que se presentaron el 21 de junio de ese año y que endulzaron la noche de la ciudad, ellos fueron: Jorge Luis Vanegas - "VULGARXITO - Vanegas BLUES"; Carlos Reyes; Jorge Mario Ortiz TRIO; Sergio Guzmán y la Sociedad del BLUES.

Para el año 2018 se hace un esfuerzo mayor y entre Sergio Guzmán y quien escribe, se realizó el II Ibagué Blues Festival, con un cartel impresionante de agrupaciones y músicos locales, nacionales e internacionales, incluyendo taller, charla y conversatorio sobre este género musical. Visitaron la musical Corrie Jones de EUA; K’Nuto de Medellín, la Big Band de la Escuela de Música Fernando Sor de Bogotá; Cafeto Blues de Armenia; Sebastián Monsalve de Medellín, Carlos Elliot de Pereira que recién llegaba de una gira por India y Estados Unidos, Abraxas de Ibagué, Sergio Guzmán Trio de Ibagué; y un nuevo proyecto y banda de nombre The Train Blues también de Ibagué.

La inmensa minoría que escucha esta música en Ibagué se deleitó de lo lindo y compartieron notas musicales que aún resuenan en los rincones de sus recuerdos.

Para el año 2019 Sergio quiere institucionalizar este festival y por eso se atreve de nuevo a poner un cartel de músicos de primera línea, ellos son: Tappan de Bogotá; The Blue Turtles de Cali; Vanegas Blues de Cali; Sergio Guzmán Trio; Leo Harp de Bogotá; Diego Vital de Mariquita Tolima; The Funky Latin Brass y The Train Blues. El Blues llegó para quedarse, es la opción de escuchar sonidos del alma… melancólicos algunos… tristes otros… fuertes otros… todos llenos de una fuerza, potencia, estética y sinceridad como debe ser la música cuando expresa arte.

El 01 de Junio de 2019 el Blues se toma a Ibagué con el III Ibagué Blues Festival, que bella propuesta para la ciudad, porque definitivamente Ibagué tiene que convertirse realmente en la expresión artística de muchos géneros musicales y que se pueda decir con todo el orgullo en el pecho que “Ibagué demuestra que sí es la ciudad musical”.

Alberto Delgado Cortés

Economista

MBA Magister en Administración de Empresas con especialidad en Sistemas de Gestión de Calidad - Chile.

Profesor investigador Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad del Tolima

Asesor académico pasantías nacionales e internacionales 

Ponente a nivel internacional UNAM México – Universidad de Veiga de Almeida Rio de Janeiro, Brasil.

*Las ideas plasmadas en este documento no comprometen a la Universidad del Tolima, solamente son responsabilidad del  autor.

También te puede interesar estas columnas

Un territorio puede promocionarse, participar en ferias, diseñar rutas gastronómicas o abrir convocatorias empresariales. Sin embargo, el verdadero impacto económico ocurre cuando esas acciones se traducen en algo concreto: ventas, empleos, encadenamientos productivos y permanencia del ingreso en la región.

Esta es una estrategia de polarización que le ha funcionado. Y le funciona, porque simplifica la realidad, ordena el debate en categorías emocionales y facilita la movilización.

Esta lamentable situación tiene dos caras de una misma moneda. Ataco, donde generación tras generación había vivido de la agricultura básica y una minería artesanal, se encuentra hoy sometido a la ilegalidad.

Es muy triste que, aunque hoy existan más denuncias, no haya la misma proporción de justicia, pues el país se acostumbró a la indignación digital, a los nombres que circulan, a testimonios que conmueven, a debates encendidos y luego al olvido.

El cierre o la restricción del tránsito en el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del comercio energético y petroquímico mundial, ha desatado un efecto dominó.

Sembrar en Colombia se volvió un acto de valentía… o de terquedad campesina, que para el caso es casi lo mismo. Hace unos años uno sembraba con esperanza; hoy muchos siembran con calculadora en una mano y rosario en la otra.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.