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Ibagué y el Tolima: muy mal en competitividad

Vendrá entonces el análisis de los expertos, a ver si le echan el muerto al presidente, a la metodología, la visión 2025, a la pandemia o a la inflación.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
21 Mayo 2023 - 8:27 COT por Ecos del Combeima

El Informe Nacional de Competitividad 2023, especialmente el índice que analiza el comportamiento de los departamentos y ciudades en todo el país, pone en entredicho los gobiernos salientes del Tolima e Ibagué, cuando evidencia y contradice lo expuesto por los mandatarios.

Toca advertir que este informe y sus indicadores, son de la más alta credibilidad, que no son ¨fake news¨, y que ha servido por más de una década como fuente de consulta e insumo para verdaderos administradores públicos. 

Para no ser subjetivos, toca también decir, que esta información incluye no menos de 108 indicadores con datos ciertos y estandarizados que son comprobables por cualquier persona y en cualquier momento; que no son encuestas, ni datos blandos que sustentan injustas percepciones, y que son instrumentos validos y certeros, para ser aprovechados por aquellos funcionarios que quieren medir el impacto de las acciones en sus gobernados y mejorar su gestión como gobernantes.

Como dice el mismo informe ¨constituye una herramienta que ilustra de manera objetiva la gestión de los gobiernos regionales salientes, y ofrece una línea base para las administraciones locales entrantes el próximo año¨

Gobiernos salientes que insistieron en abanderar la salud, la educación y la transparencia, y que este informe los pone al descubierto, cuando por ejemplo el departamento del Tolima fue el que mas descendió en todo el país, precisamente en ese ítem donde se evalúa la transparencia y la contratación pública, obteniendo el record nacional, al bajar 3 puestos y en un solo año; deja entonces mucho que desear cuando el Tolima es superado incluso por departamentos como el Cesar, cuyo gobernador se encuentra preso precisamente por malos manejos en la contratación.

Increíblemente en salud, donde brilló el hoy candidato a la Alcaldía de Ibagué, Jorge Bolívar, y donde el mismo gobernador presumió como ¨ejemplo nacional¨; resulta siendo, el capitulo donde más descendió, pasando del puesto 10 al 16.  De no te lo puedo creer, pues son 4 puestos menos en su bandera como gobernador, pasando de un puntaje de 6,23 a 5,69 en tan solo un año, increíble pero cierto, fue el departamento que más bajó en todo el país.

Pero la mayor de todas estas ironías y contradicciones que acompaña este informe, para el señor gobernador como papá de la gratuidad en la educación superior, está precisamente en ese pilar, que mide la educación superior y la formación para el trabajo, donde  baja de un 4,63 a un 4,00, batiendo otro record nacional, como el departamento que más perdió puntos en ese ítem insignia de su administración; pero afortunadamente algo detuvo esa caída vertiginosa, porque si hubiese perdido 3 milésimas más en su puntaje,  había bajado, no uno, sino 3 puestos más.

En la evaluación del entorno para los negocios, el desencanto es mayor, cuando el Tolima descendió 4 puestos; si señor 4 puestos, o sea que no hicimos absolutamente nada para mejorar y facilitar la creación y llegada de nuevas empresas y nuevas inversiones. ¿Que pasó con las Cámaras de Comercio? que pasó con la promotora de inversiones? un puntaje de 3,95 sobre 10, es como sacarse 1 en una prueba o examen. Ahí si como dijo don Jorge el carpintero, menos mal esta vez, si le ganamos al Chocó.

Para Ibagué el Índice de Competitividad de ciudades versión 2023, saldrá en el mes de octubre de este año, precisamente cuando se está despidiendo al ingeniero Hurtado como alcalde, y no tendrá tiempo para corregir los resultados de 2022, donde descendió 2 puntos en el ranking nacional, pasando del puesto 9 al 11 y convirtiéndose de paso, en la ciudad que más perdió puestos en el ranking nacional de la competitividad.

Pero su administración también se rajó en el capitulo de transparencia y manejo de la contratación pública, allí Ibagué descendió no 2 sino 3 puestos, pasando del 5º. Al 8º lugar. Gobernación y alcaldía dando mal ejemplo nacional. 

Para Ibagué en materia de salud año 2021 y 2022 no pasó nada extraordinario, no se mejoró y nada cambio, todo permaneció igual, simplemente se sostuvo el puesto 9º del ranking nacional; o sea, no fue tanta la maravilla escuchamos en esa materia.

En el ICC-2022 que pasó desapercibido para los ibaguereños, en educación básica y media, si subimos un punto, pero no por haber mejorado el puntaje, porque efectivamente bajó del 6,97 a 6,87; fue porque Neiva bajó mucho más que Ibagué y cedió ese lugar. En educación superior y formación para el trabajo, se bajó del puesto 11 al 12.

Ese último informe, también mostró que la capital tolimense, cayó 4 puestos en el manejo del entorno para los negocios, ubicándola por debajo de Neiva y Armenia como ciudades intermedias mas cercanas, y quienes efectivamente se están llevando la poca inversión interesada en ciudades medianas y emergentes como la nuestra. Como también evidenció que seguimos por debajo de Villavicencio y Tunja que disputan con Ibagué, las llamadas ventajas comparativas por estar cerca al Distrito Capital.

Y para rematar, otra perlita en ese desapercibido informe de 2022, en los perfiles de ciudades en temas de seguridad y justicia, Ibagué tristemente, tiene un pésimo puntaje de 4,61 en tasa de hurtos, que lo ubica en el puesto 24 de las 32 ciudades colombianas incluidas en esta medición, y el puesto 22 del Ranking nacional en materia de extorsión.

Será pesimismo, o es que las cifras no ayudan, pues los resultados de este informe son contrarios al discurso permanente de nuestros mandatarios, donde insisten y persisten que todo va bien, mientras todos los indicadores señalan lo contario, y evidencian miseria, informalidad, desempleo, analfabetismo, y ahora para completar, pésimos resultados en sus pilares gobernativos.

Ya no queda tiempo para promesas porque todo está dicho, al gobernador sus próximos indicadores le saldrán en el 2024 y al ingeniero Hurtado precisamente el mes que lo despiden de su mandato, y vendrá entonces el análisis de los expertos, a ver si le echan el muerto al presidente, a la metodología, la visión 2025, a la pandemia o a la inflación.

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