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¿Rappi o domicilio tradicional?

La sanción a Rappi es un claro mensaje para plataformas que surgieron con la promesa de beneficiar al consumidor, pero que al parecer se olvidaron de ello.
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26 Mar 2023 - 12:03 COT por Ecos del Combeima

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), emitió una contundente sanción a la firma Rappi por 1.245 millones de pesos, en medio de una amplia investigación de protección al consumidor.

Los motivos de la sanción a Rappi coinciden con múltiples comentarios de inconformidad por parte de usuarios de este tipo de plataformas de “delivery” y transporte: cobros dobles a sus clientes, débitos posteriores a sus tarjetas de crédito por diferentes conceptos, constante aumento de tarifas y cancelaciones de los servicios contratados. 

Es importante resaltar que el descontento de muchos usuarios radica en que firmas como Rappi y plataformas similares, cuentan con implacables medidas de autocompensación al hacer cobros inmediatos por cancelar un servicio, pero en ningún caso existe una reparación al consumidor por el incumplimiento en  los tiempos de entrega o la calidad del servicio prestado.

Este tipo de marcas, con millonarias sumas de facturación en el país, necesitan relfexionar sobre un tema en particular ¿por qué se han hecho exitosas? Si lo hacen de forma genuina, entenderán que su promesa de ayudar al consumidor fue la clave del éxito, y también que, si esta promesa no se mantiene, será el principal motivo de fracaso.

Apreciadas plataformas, que el afán de incrementar el ticket promedio, de cumplir las metas y de crecer más rápido, no les haga perder su activo más importante: su reputación.

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Ahora bien, hay una frase que los tolimenses conocemos bien y que se repite en cada emergencia, a tal punto que ya da vergüenza: "El Tolima no estaba preparado".

Afortunada o desafortunadamente, es la desgracia quien acelera la llegada de las autoridades gubernamentales con atenciones y ayudas para esta zona tan afectada por el sismo e históricamente olvidada por el Estado; convirtiendo aquella expresión esperanzadora en una frase que bien podría coincidir con lo que se propone la Patria Milagro.

Y sin embargo, es una lástima que esa unión sea tan frágil. Basta una diferencia política o una opinión distinta para que el hilo se rompa y volvamos a mirarnos como adversarios.

La atención inmediata es indispensable: alojamiento temporal, alimentación, agua potable, medicamentos, atención hospitalaria y acompañamiento psicológico. Pero simultáneamente Colombia debe comenzar a pensar en el día después.

También resulta difícil entender por qué en esta reforma no se incluyó la creación de una Secretaría de Seguridad, una dependencia que Ibagué necesita con urgencia y que ya existe en la estructura del Gobierno Departamental e, incluso, en ciudades capitales con menor población que nuestra ciudad.

Colombia arrancó un nuevo ciclo político esta semana. Pero hay otro tema y realidad que no espera y en el que debemos tomar acción.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.