David Mauricio Andrade, ¿El médico que dejó al Partido Liberal en Tolima en cuidados intensivos?
El médico natagaimuno David Mauricio Andrade provocó una verdadera implosión al interior del Partido Liberal tras anunciar su decisión de declinar su aspiración a la Cámara de Representantes por esa colectividad, apenas 39 días antes de las elecciones, dejando a la lista en cuidados intensivos.
En su comunicado, Andrade deja entrever un posible incumplimiento de acuerdos políticos y señala como detonante la actitud de Olga Beatriz González, quien —según versiones conocidas en el liberalismo— se habría dedicado a “cajonearle” líderes en distintos municipios, situación que habría colmado la paciencia del dirigente.
En sus primeras declaraciones como excandidato sostuvo: “(…) El desconocimiento y la falta de respaldo a un equipo de trabajo sólido y comprometido, así como el poco valor brindado (…) a ello se sumaron acciones que terminaron por debilitar nuestro proyecto político. Duele reconocer que estas circunstancias surgieron al interior del mismo partido (…)”, fundamentando así su decisión de retirarse de la contienda electoral.
Fuentes políticas de alto nivel aseguran que días atrás Andrade fue visto reunido en un establecimiento del sector del Panóptico, en Ibagué, con el exsenador Mauricio Jaramillo. Desde entonces comenzó a circular el rumor de que habría sido este último quien le recomendó apartarse de la lista, al considerar injusto el trato que estaría recibiendo un liberal con más de 30 años de trayectoria.
Mientras tanto, los analistas políticos ya sacan la calculadora y replantean escenarios. Prevén que, incluso si Andrade respalda a un candidato dentro de la lista liberal, el partido perdería liderazgo en municipios como Natagaima, donde se abriría el camino para el Conservador y el Centro Democrático, y en Coyaima, donde el médico jugaba prácticamente de local y su ausencia cambiaría por completo el panorama.
Otros cálculos señalan que, si Andrade no apoya a ningún candidato liberal, la lista podría quedar en serios aprietos para conservar la curul en la Cámara de Representantes, lo que abriría espacio para que el Pacto Histórico y el Partido Conservador se disputen un escaño adicional por el Tolima.
Además, vuelve a tomar fuerza el fantasma político que rondó meses atrás: una eventual convergencia del jaramillismo —incluido el propio Andrade— alrededor de la campaña de Jaime Yepes, con el objetivo de arrebatarle la credencial a Olga Beatriz González. Según varios dirigentes liberales, las cuentas de un “tocongol” (todos contra Olga B.) les darían para derrotar a la congresista.
Lo cierto, por ahora, es que la lista liberal a la Cámara perdió al único barón electoral que le quedaba en el sur del Tolima, un golpe que podría tener consecuencias decisivas en la distribución de fuerzas políticas del departamento.