Piques ilegales, ajuste de cuentas y hurto: las hipótesis tras los homicidios del fin de semana
Un fin de semana marcado por la violencia dejó un saldo de cuatro personas muertas en Ibagué, tras la ocurrencia de tres hechos sicariales en distintos puntos de la ciudad. Los casos, registrados entre el viernes y el domingo, volvieron a encender las alertas por la criminalidad y el uso de armas de fuego en zonas residenciales y de alta afluencia.
El primer hecho se registró en la urbanización Villa Prado, en inmediaciones de la parte trasera del COIBA de Picaleña, donde perdió la vida Diego Osorio Chica, un hombre de aproximadamente 60 años. De acuerdo con la información preliminar, el adulto mayor habría sido atacado con una piedra, presuntamente en medio de un intento de hurto. Vecinos del sector lo hallaron gravemente herido y alertaron a las autoridades; sin embargo, las lesiones sufridas le ocasionaron la muerte. La víctima no portaba documentos al momento del ataque, lo que retrasó su identificación, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer si el crimen estuvo motivado por un robo.
El segundo episodio ocurrió en la madrugada del sábado 17 de enero, en el sector de la glorieta del aeropuerto Perales, donde dos personas fueron asesinadas con arma de fuego. Según las primeras versiones, las víctimas se encontraban en el lugar como asistentes de los denominados piques ilegales que suelen concentrarse en esta zona, cuando fueron interceptadas por sujetos armados que dispararon en repetidas ocasiones. En el mismo hecho resultaron heridas otras dos personas, quienes fueron trasladadas a centros asistenciales. Las autoridades no descartan que el ataque esté relacionado con un ajuste de cuentas, aunque esta hipótesis continúa en verificación.
El tercer homicidio se registró en la tarde del domingo 18 de enero, en el sector conocido como Huevos de Oro, en el barrio El Salado. Allí fue asesinado José Hipus Hurtado, de 32 años, quien recibió varios impactos de arma de fuego y falleció minutos después en un centro médico. De acuerdo con la Policía Metropolitana, el hombre era conocido con el alias de “Chinga” y registraba al menos cinco anotaciones judiciales por delitos como porte ilegal de armas, lesiones personales, violencia intrafamiliar y acceso carnal violento con menor de 14 años.
Tras estos hechos, unidades del Grupo de Vida de la SIJÍN, Inteligencia Policial y el CTI de la Fiscalía adelantaron inspecciones técnicas, recolección de pruebas y revisión de cámaras de seguridad en los diferentes sectores. Hasta el momento no se reportan capturas, mientras las autoridades avanzan en varias líneas de investigación para esclarecer los crímenes y establecer posibles conexiones entre los casos.
Este nuevo fin de semana sangriento vuelve a generar preocupación entre los ciudadanos, especialmente en sectores como El Salado, Villa Prado y el corredor del aeropuerto, donde la comunidad insiste en la necesidad de mayor control territorial, acciones preventivas sostenidas y resultados concretos frente a la violencia armada que sigue golpeando a la capital tolimense.