Armas blancas, drogas y capturas: el balance de seguridad del fin de semana
Un amplio despliegue policial dejó como balance varias capturas, incautaciones y cientos de procedimientos de control durante el fin de semana en Ibagué, en medio de la estrategia institucional para contener delitos de alto impacto y reforzar la seguridad en distintos puntos de la ciudad.
De acuerdo con el reporte oficial, las acciones conjuntas entre la Policía Metropolitana y la Alcaldía permitieron la captura de 14 personas, 10 de ellas en flagrancia y cuatro por orden judicial, por delitos que van desde hurto agravado y tráfico de estupefacientes hasta tentativa de homicidio y porte ilegal de armas.
En el mismo operativo fueron incautadas 217 armas cortopunzantes, un arma de fuego, un arma neumática y más de siete kilos y medio de sustancias estupefacientes. Además, las autoridades lograron la recuperación de un vehículo y una motocicleta que figuraban como hurtados.
El despliegue incluyó 487 planes de control en distintos sectores de la ciudad, con énfasis en registros a motociclistas, transporte público y corredores estratégicos. En total, se verificaron más de 22 mil antecedentes a personas y cerca de 17.500 a vehículos y motocicletas, además de la realización de caravanas de seguridad en al menos ocho comunas.
En materia de convivencia ciudadana, las autoridades impusieron 283 comparendos, la mayoría relacionados con porte de armas blancas, riñas y consumo de sustancias psicoactivas en espacio público, conductas que siguen siendo recurrentes en los reportes policiales del fin de semana.
Por su parte, la línea de emergencias 123 atendió 1.640 llamadas, entre ellas 78 reportes por riñas y 36 casos de violencia intrafamiliar, cifras que reflejan la persistencia de problemáticas sociales que van más allá del control operativo y que siguen generando preocupación entre los ciudadanos.
Las autoridades señalaron que los operativos continuarán de manera focalizada en barrios y comunas priorizadas, mientras desde distintos sectores de la ciudad se insiste en la necesidad de que estos resultados se traduzcan en una reducción sostenida de hechos violentos y una mayor sensación de seguridad.