Arroceros del Tolima le apuestan a semillas certificadas para enfrentar el reto del 2030
Los productores de arroz del Tolima continúan fortaleciendo sus prácticas agrícolas mediante el uso de semillas certificadas, una herramienta que les ha permitido mejorar la calidad de los cultivos, aumentar la productividad y reducir los riesgos asociados a enfermedades y malezas. En municipios arroceros como Lérida, esta práctica ya hace parte del manejo habitual de la mayoría de los agricultores.
De acuerdo con los productores, las semillas certificadas ofrecen mayores garantías desde el inicio del cultivo, gracias a su calidad genética y sanitaria. Esto se traduce en una germinación más uniforme, plantas con mejor desarrollo y cosechas más estables, a diferencia de las denominadas semillas de costal, cuyo origen y calidad no siempre pueden verificarse.
Los beneficios también se reflejan en los costos de producción. Al utilizar semillas certificadas, los agricultores disminuyen la presencia de arroz rojo, malezas y enfermedades, reduciendo la necesidad de realizar aplicaciones adicionales de agroquímicos y optimizando el uso de fertilizantes. Además, las cosechas pueden alcanzar rendimientos cercanos a los 110 o 120 bultos por hectárea, dependiendo de las condiciones del cultivo.
Actualmente, según estimaciones de los mismos productores, entre el 80 % y el 90 % de los arroceros de Lérida ya utilizan este tipo de semillas, especialmente en un contexto marcado por la caída en los precios del arroz y las dificultades para la comercialización. La apuesta por mejorar la productividad se ha convertido en una estrategia para mantener la rentabilidad de los cultivos.
El sector considera que estos avances serán determinantes de cara al año 2030, cuando finalice la desgravación arancelaria del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos para el arroz. Ante la llegada de producto importado sin aranceles, los agricultores insisten en que la única alternativa será producir con mayor eficiencia, apoyados en la asistencia técnica, la innovación y el uso de semillas certificadas que les permitan competir en mejores condiciones.