Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Una visión empresarial: el ingrediente clave para el próximo alcalde

El liderazgo municipal puede impulsar la formalización laboral mediante la promoción de la educación y capacitación para los trabajadores y las pequeñas empresas.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
21 Mayo 2023 - 8:51 COT por Ecos del Combeima

En el mundo contemporáneo, la competencia entre las ciudades para atraer inversiones, talento y turismo es agresiva. En este contexto, Ibagué, la capital musical de Colombia enfrenta desafíos importantes. A pesar de sus numerosos atractivos, la ciudad ocupa el segundo puesto en desempleo en el país con un alarmante 19,3 %, un incremento significativo respecto al 14,4 % del año anterior.

Además, aunque ha logrado reducir la informalidad laboral al 45.5 %, la cifra sigue siendo alta. En términos de competitividad, Ibagué se ubica en el puesto 11 con un puntaje de 5,6 sobre 10, por debajo de ciudades como Armenia.

Estos indicadores señalan la necesidad de un liderazgo fuerte y visionario en la alcaldía de Ibagué, particularmente uno con una perspectiva empresarial. Un alcalde o alcaldesa con tal visión puede desempeñar un papel crucial en la transformación de la economía de la ciudad, impulsando la creación de empleo, reduciendo la informalidad y mejorando la competitividad de Ibagué.

Primero, una visión empresarial puede ayudar a crear un entorno propicio para el crecimiento de las empresas locales y la atracción de inversión extranjera. El desarrollo de políticas públicas que faciliten la creación y expansión de empresas, como incentivos fiscales, apoyo a la innovación y el emprendimiento, y simplificación de la burocracia, pueden ser clave para generar empleo formal y reducir la tasa de desempleo.

Segundo, el liderazgo municipal puede impulsar la formalización laboral mediante la promoción de la educación y capacitación para los trabajadores y las pequeñas empresas. La capacitación en habilidades digitales, financieras y de gestión puede permitir a los trabajadores y a los pequeños empresarios competir de manera más efectiva en la economía formal.

Tercero, un alcalde o alcaldesa con visión empresarial puede impulsar la competitividad de la ciudad. Esto puede hacerse mediante la promoción de la infraestructura, como el transporte público y la conectividad digital; la calidad de vida, como la vivienda, la seguridad y la educación; y el desarrollo económico sostenible, como la eficiencia energética y la resiliencia al cambio climático.

En conclusión, en un mundo cada vez más interconectado y competitivo, la ciudad de Ibagué necesita un liderazgo fuerte y visionario con una perspectiva empresarial. Solo a través de este tipo de liderazgo, la ciudad podrá abordar sus desafíos actuales y aprovechar sus oportunidades futuras.

También te puede interesar estas columnas

Ahora bien, hay una frase que los tolimenses conocemos bien y que se repite en cada emergencia, a tal punto que ya da vergüenza: "El Tolima no estaba preparado".

Afortunada o desafortunadamente, es la desgracia quien acelera la llegada de las autoridades gubernamentales con atenciones y ayudas para esta zona tan afectada por el sismo e históricamente olvidada por el Estado; convirtiendo aquella expresión esperanzadora en una frase que bien podría coincidir con lo que se propone la Patria Milagro.

Y sin embargo, es una lástima que esa unión sea tan frágil. Basta una diferencia política o una opinión distinta para que el hilo se rompa y volvamos a mirarnos como adversarios.

La atención inmediata es indispensable: alojamiento temporal, alimentación, agua potable, medicamentos, atención hospitalaria y acompañamiento psicológico. Pero simultáneamente Colombia debe comenzar a pensar en el día después.

También resulta difícil entender por qué en esta reforma no se incluyó la creación de una Secretaría de Seguridad, una dependencia que Ibagué necesita con urgencia y que ya existe en la estructura del Gobierno Departamental e, incluso, en ciudades capitales con menor población que nuestra ciudad.

Colombia arrancó un nuevo ciclo político esta semana. Pero hay otro tema y realidad que no espera y en el que debemos tomar acción.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.