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Un futuro con aroma de café

Tenemos el oro, pero no lo convertimos en joyas, similar ejemplo a lo que sucede con el petróleo crudo como materia prima de exportación.
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23 Abr 2023 - 7:51 COT por Ecos del Combeima

Desde la ciudad de Portland, estado de Oregón en los Estados Unidos, tengo la oportunidad de escribir estas líneas mientras veo la inmensa afluencia de público visitando el stand de la RAP Eje Cafetero, en el que participan los departamentos de Tolima, Caldas, Risaralda y Quindío.

No sé realmente cómo describir esta sensación de patria, al ver tanta admiración por parte de los asistentes cuando tienen contacto con los cafés preparados por los jóvenes baristas que hacen parte de la misión comercial de la región RAP Eje Cafetero presente en la Specialty coffee expo 2023. Es indescriptible esa sensación de orgullo que te embarga cuando los potenciales compradores provenientes de Norte América, Europa y Asia, esperan el turno para disfrutar los aromas y sabores de los cafés que han crecido en las montañas de nuestros departamentos, productos con un toque mágico que otorgan las aguas cristalinas de los nevados y de los más ricos y biodiversos ecosistemas naturales que imprimen tonalidades únicas que alegran el paladar de los más exigentes catadores del mundo.

No se puede dejar de lado el toque mágico dado por las manos milagrosas de los caficultores de estos 4 departamentos de Colombia, esos seres enigmáticos del campo que logran hacer realidad esta comunión de experiencias. Participar en esta feria nos abre la mente hacia otras realidades, permitiéndonos visualizar un conjunto de oportunidades en aspectos productivos, logísticos, agroindustriales, de transformación y comercialización.

Del 100% de la rentabilidad que puede generar el café, en nuestro territorio se queda apenas entre un 10% o 15%, mientras el resto de las utilidades se van a manos de intermediarios y desarrolladores de productos que otorgan inmenso valor agregado a nuestro café.

Tenemos el oro, pero no lo convertimos en joyas, similar ejemplo a lo que sucede con el petróleo crudo como materia prima de exportación nos sucede con el café, que lastimosamente lo producen nuestros campesinos para que unos terceros se queden con el dinero. Esto debe cambiar para mejorar la calidad de vida de miles de familias que viven del agro, las cuales participan en lo más importante de este proceso, como lo es la siembra y la post cosecha.

Los procesos logísticos y agroindustriales en aspectos de secado, trilla y almacenamiento son apenas una pequeña parte en la agregación de valor, es cierto que se generan miles de empleos directos e indirectos, pero no vamos más allá de ser productores de materia prima. El café verde tipo exportación vale la pena siempre y cuando se cotice muy por encima de los precios de sustentación que da el mercado mundial, que no sobrepasa los U$ 2 la libra. Esta realidad está cambiando, los cafés especiales de Colombia se cotizan por encima de los U$5 dólares hasta U$ 15, 20 o más dólares la libra en mercados internacionales.

En esta feria se abre una puerta de oportunidades para que nuestros caficultores y actores de la cadena productiva del café puedan ampliar la visión a partir de un abanico de oportunidades.
Los resultados comerciales son evidentes y tangibles en términos de nuevos negocios y fidelización de clientes. Este evento es apenas una parte de la agenda de actividades comerciales y de transferencia de conocimiento para esta cadena, aún tenemos un gran camino por recorrer y muchas metas por cumplir, pero con todas las oportunidades de mercado para crecer, porque el futuro tiene aroma de café.

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Los hipopótamos no son culpables. Son, en realidad, víctimas de una cadena de decisiones equivocadas: la del narcotráfico que los trajo, la del Estado que los ignoró y la de una sociedad que durante años prefirió verlos como una curiosidad turística.

Porque aquí no solo integramos especies, también las ponemos a producir… aunque el único negocio rentable siga siendo el de siempre.

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Hoy el mayor homenaje para mi abuelo es que, aunque su partida entristezca el alma y lastime el corazón, podamos recordarlo con alegría, cantando sus canciones, y contando sus chistes flojos.

Si algo caracteriza a Leonidas es su generosidad intelectual. Disfruta compartir lo que sabe, aunque curiosamente parece escuchar más de lo que habla, una cualidad que distingue a quienes realmente tienen conocimiento y sabiduría.

Por eso, cuando hablamos del Tolima, no hablamos solo de un territorio bonito o diverso. Hablamos de un núcleo de biodiversidad nacional, de un ecosistema estratégico para los Andes y de un espacio clave para la conservación global.

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Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.