Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Ahora el café nos lo tomaremos con Hurtado en armonía

Elegido con un 21% de los votos, nuestro nuevo alcalde tiene el gran reto de integrar a los ibaguereños, generando un clima de optimismo y aceptación que le permitan gobernar en un ambiente sano y propositivo. Por: Carolina Toro.
Imagen
Crédito
Javier Pérez / Ecos del Combeima
1 Nov 2019 - 10:03 COT por Ecos del Combeima

Es muy alentador saber que pronto tendremos una obra que mejore la movilidad en Ibagué, sumado a todos los planes que iniciará nuestro nuevo alcalde Andrés Hurtado. Veo con optimismo que este nuevo gobierno que inicia y su cercanía al nuevo gobernador Ricardo Orozco, permitirá desarrollar un trabajo articulado en la región, generando sinergias y un trabajo en equipo que puede resultar muy positivo.

 

Elegido con un 21% de los votos, nuestro nuevo alcalde tiene el gran reto de integrar a los ibaguereños,  generando un clima de optimismo y aceptación que le permitan gobernar en un ambiente sano y propositivo. En la medida en que empiece a cumplir con sus maravillosas propuestas, confirmaremos que su elección fue un completo acierto. Debemos creer y apoyar su mandato; hacer oposición por el simple hecho de no haber sido parte en su campaña no le sirve a la ciudad, pues las divisiones no generan progreso y necesitamos con urgencia cambios positivos para poder transformar la realidad de nuestra Ibagué.

Me gusta pensar que todo puede ser mejor y pese a nuestra actual situación, construir en torno a la colaboración y la ética. Si Usted al igual que yo, es un ciudadano de a pie como la mayoría de los que lo elegimos, o votó por otro candidato, lo invito a acompañar al alcalde a través del simple hecho de mandarle buena energía, no participar de conversaciones que inviten al odio y al sectarismo, hacer seguimiento al avance de su programa de gobierno y participar cuando haya la oportunidad de hacerlo.  Una sociedad que trabaja unida, orientada al bien común, libre de envidias y con profundas ganas de avanzar, puede generar los espacios y condiciones para hacer que las cosas pasen. Todos debemos subirnos en el mismo bus para que nuestra ciudad salga adelante. No basta un buen gobernante y un excelente plan de gobierno, es trabajo de todos nosotros apoyar sus planes y generar ambiente de optimismo y progreso. Aquí no hubo perdedores, precisamente lo bonito del ejercicio de la democracia, es reconocer la victoria y sumarse a construir. Sería muy triste que luego de ver cómo estamos, nos enfrascáramos en disputas a través de medios, estrados y diferentes escenarios, para imposibilitar la ejecución el plan  de gobierno motivados por el ego. Los invito nuevamente a pensar bonito y a creer que sí somos una sociedad comprometida, unida, trabajadora, honesta y optimista. Somos lo que sentimos y esto es consecuencia de nuestras creencias. Llegó el momento de hacer un alto en el camino y aportar desde la confianza y el respeto. Los juicios que hacemos de otros son el reflejo de lo que somos y no se trata de ocultar el sol con un dedo, se trata de aportar y si llegado el caso hay que cuestionar o corregir, hacerlo con respeto y ánimo de construir.

Se viene el desarrollo de temas urgentes para la ciudad como la puesta en marcha de la Agencia para la Promoción de la Inversión, entidad muy importante para generar empleo y recursos; la ejecución de obras de infraestructura propias y en asocio con la gobernación, el impulso y desarrollo de una parte del turismo y la cultura a través de Coposanjuan, la agenda de trabajo con los diferentes gremios, el acueducto,  y  la ejecución de los planes que incrementen la seguridad. Como pueden ver, son muchos temas relevantes difícilmente priorizables. El alcalde deberá trabajar en paralelo para sacarlos adelante, construir un equipo de trabajo competente que lidere los diferentes puntos de su plan y definitivamente debe garantizar la ejecución del mismo. Espero que nuestro alcalde se oriente netamente al resultado de todos los planes de su gobierno, que no se vaya a distraer defendiéndose o cayendo en invitaciones al ataque y al odio, que logre controlar sus emociones porque debe tener presente y claro que está ahí para representarnos a todos y de su capacidad de manejo, depende nuestro futuro como ciudad. Entiendo que parte de lo que le pasó a Jaramillo, fue caer en la dinámica de los ataques personales afectando así a todos los empresarios. No me cabe duda de las competencias de nuestro alcalde actual, de hecho mientras viví en Bogotá tuve la oportunidad de validar su excelente gestión. Lamentablemente aquí, por lo que he podido verificar, sus resultados en materia económica no fueron los mejores debido al poco o nulo apoyo a los empresarios entre otras causas.

Empatía, escuchar, comunicarse asertivamente, planear, atreverse a innovar, ser visionario, inspirar, desarrollar las competencias de sus colaboradores,  son entre otras, las habilidades de un líder; le deseo a nuestro nuevo alcalde, la calma y sabiduría que necesitará para actuar en consecuencia con sus principios y valores, la templanza, el carácter y el dominio propio para tomar decisiones oportunamente y defender nuestros derechos e intereses, la valentía para defender sus ideales y la independencia para actuar conforme a la ética, respeto y responsabilidad que lo llevaran sin duda al cumplimiento de sus metas, con un pueblo unido, esperanzado y comprometido con su mandato.

 

 

 

También te puede interesar estas columnas

Por eso, elegir bien no es un asunto menor. Es decidir quién tendrá la responsabilidad de defender al Tolima con argumentos, con liderazgo y con visión de desarrollo, en el escenario donde se toman las decisiones más importantes del país.

El crecimiento de 131 % no debe leerse como un punto de llegada, sino como una señal de oportunidad. Porque la participación del Tolima dentro del total nacional sigue siendo cercana al 0,35 % en exportaciones no minero-energéticas. Es decir, hay crecimiento, pero también hay un enorme margen de expansión.

Hay quienes afirman que dicha conducta raya en un problema de salud mental, pero también, desde el punto de vista sociológico, algunos expertos, como el mexicano Omar Estrada, han abordado el fenómeno como una nueva forma de expresión de los jóvenes que hay que entender y comprender.

“Con seguridad todo y sin seguridad nada¨, frase que ha calado profundamente en todos los colombianos, al nacer de una realidad.

Colombia atraviesa un momento económico complejo, mientras el debate político se consume en polarización, la economía real intenta sostenerse sobre una base exportadora aún frágil y altamente dependiente de bienes primarios.

La decisión más importante en marzo, mayo y junio de 2026 es elegir pensando en nuestra institucionalidad y democracia, que ha sido la más antigua y solida de Latinoamérica y respetar, así no nos gusten, esos pesos y contrapesos, y mejorar esta institucionalidad para que nunca más alguien abuse de ella o termine proponiendo constituyentes amañadas, para gobernar a su antojo. 

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.