Alerta por muerte de madres y recién nacidos

La Corporación para el Desarrollo de la Seguridad Social, CODESS, se une el lunes al Día Mundial de la Salud, que la OMS y OPS dedican este año a la salud materna y del recién nacido, considerada fundamental para proteger a la familia y la sociedad.
Esta fecha marca el inicio de una campaña anual llamada "Comienzos saludables, futuros esperanzadores", orientada a reducir las muertes prevenibles de madres y recién nacidos y priorizar el bienestar a largo plazo de las mujeres.
La OMS define la mortalidad materna como la muerte de una mujer durante el embarazo, parto o los 42 días posteriores. Actualmente, cerca de 300 mil mujeres mueren anualmente durante este periodo, más de 2 millones de recién nacidos fallecen en su primer mes, y millones más nacen muertos. De continuar así, cuatro de cada cinco países no cumplirán las metas establecidas para 2030 en supervivencia materna, y uno de cada tres no alcanzará las metas de reducción de mortalidad neonatal.
La OPS señala que diariamente mueren 830 mujeres por causas evitables relacionadas con el embarazo y el parto, concentrándose el 99 % en países en desarrollo y especialmente en comunidades rurales y pobres.
Las adolescentes presentan mayores riesgos, por lo cual es fundamental contar con atención profesional antes, durante y después del parto. En 2015, murieron 2,7 millones de recién nacidos y 2,6 millones nacieron muertos. La atención sanitaria adecuada puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
La meta global para 2030, según los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, es reducir la mortalidad materna a menos de 70 por 100 mil nacidos vivos. América Latina enfrenta desafíos particulares debido a múltiples barreras de acceso a la salud. Para alcanzar la meta regional de 30 muertes por 100 mil nacidos vivos, la OPS propone fortalecer la atención primaria en salud, APS, beneficiando especialmente a mujeres vulnerables.
Colombia
En Colombia, aunque la mortalidad materna muestra una reducción significativa desde 2007, con un descenso anual promedio del 3,09 %, sigue preocupando a las autoridades de salud.
Según datos del DANE, en 2024 la mortalidad materna temprana fue notablemente mayor en mujeres mayores de 35 años (82,8 por 100 mil nacidos vivos) frente a mujeres entre 20 y 34 años (37,0).
En la semana epidemiológica 40 en octubre de 2024, Colombia registró una reducción del 26 % en muertes maternas frente a 2022, bajando de 220 a 161 casos. Sin embargo, las autoridades advierten que la cifra aún es alta y requieren mayores esfuerzos conjuntos.
Respecto a la mortalidad perinatal en Colombia, indicador clave de calidad en atención prenatal y neonatal, hubo una disminución desde 2017 hasta 2024, especialmente en madres mayores de 35 años, bajando de 19,8 a 16,9 por cada 1.000 nacidos vivos.
CODESS invitó a reforzar la protección materno-infantil como compromiso central para asegurar un futuro saludable y esperanzador.
Lo desracado en el Día mundial de la salud
Según la Organización Panamericana de la Salud, OPS, en el mundo se presenta las siguientes estadísticas:
Entre 1990 y 2015, la mortalidad materna en todo el mundo disminuyó en un 44 %.
El 99 % de todas las muertes maternas ocurren en países en desarrollo.
La mortalidad materna es más alta entre las mujeres que viven en zonas rurales y en las comunidades más pobres.
En comparación con otras mujeres, las adolescentes enfrentan un mayor riesgo de complicaciones y muerte como resultado del embarazo.
La atención antes, durante y después del parto puede salvar la vida de las mujeres y los recién nacidos.
Alrededor de 2,7 millones de recién nacidos murieron en 2015, y otros 2,6 millones nacieron muertos. Es particularmente importante que todos los partos sean atendidos por profesionales sanitarios capacitados, dado que la atención y el tratamiento a tiempo pueden suponer para la mujer y el niño la diferencia entre la vida y la muerte.
Entre 2016 y 2030, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, el objetivo es reducir la tasa global de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100 mil nacidos vivos.