Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Desempleo en Ibagué: ¿Cuál será la formula?

Definitivamente minimizar las cifras del desempleo, requiere mucho, pero mucho liderazgo, voluntad política de los mandatarios, actitud y disponibilidad de los sectores productivos y educativos, y cambio de hábitos de los ciudadanos, para generar dinámica de transformación y desarrollo. Por: Laura Castro.
Imagen
Crédito
Javier Pérez / Ecos del Combeima
4 Mar 2020 - 7:29 COT por Ecos del Combeima

A propósito de las recientes cifras entregadas por el DANE donde  la capital musical  registra   en el último trimestre una  tasa de desempleo del 18.6%, vuelven a sonar las alarmas, ante la imparable tendencia de crecimiento,  si se contrastan los mismos periodos para el  2018 y 2019 con  14.4% y 16.6% respectivamente.

En entrevista a un medio de amplia circulación nacional, el Ministro de Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, propone un “pacto por el empleo con todos los empresarios”, como una manera de conjurar el peligroso crecimiento de este fenómeno que golpea duramente a 23 ciudades capitales del país. Dijo el qué, pero nunca el cómo.

Los medios de comunicación y sus analistas en la ciudad han hecho lo propio con el tema, e incluso el momento se vuelve coyuntura para el reencauche de exmandatarios que aprovechan los micrófonos para hacernos creer en sus  gobiernos tocamos el paraíso, y que ahora  estamos en la inmunda. Una Representante a la Cámara tolimense, ya levantó su voz para exigir un “plan de choque” que  contrarreste el desempleo. Una senadora con vínculos en el Tolima, pide con “carácter urgente” modificar tarifas de impuestos para alivianar carga impositiva a los empresarios.

La voz del alcalde Andrés Fabián Hurtado que últimamente está ausente de los micrófonos no se escucha por ningún lado. Ya no se da paseítos por la carrera tercera, seguramente le contaron que está imposible caminar por allí. De estar en campaña no dudaría en recorrerla. Alcalde usted ya está gobernando, apersónese del asunto, entienda que la carrera tercera es el termómetro del desempleo, la informalidad y la pobreza que están viviendo miles de sus gobernados. Por favor no salga a través de su secretario de gobierno, a decir que la culpa de todo lo que vemos por la tercera es de su antecesor. 

Oportuno que Hurtado vaya a Bogotá y adelante gestiones ante el alto gobierno, y mire cómo tratan a Ibagué en el Plan de Desarrollo de Duque 2018-2022 “Pacto por Colombia, pacto por la equidad”, con gastos e inversiones por 1.100 billones de pesos. Ya sólo nos quedan dos años. Que  aproveche la unidad y el entusiasmo con el que están trabajando los congresistas tolimenses.

También debe saber nuestro alcalde  que desde hace rato en la ciudad se han conformado mesas técnicas integradas por los sectores vitales y  armonice o  conjugue su plan de desarrollo con temáticas puntuales: Planeación del Desarrollo Socioeconómico, Estructura del Tejido Empresarial, Ciencia, Tecnología e Innovación, Procesos de Inmigración, El Sistema de información del mercado laboral, Dinámica Sectorial, Internacionalización de las empresas ibaguereñas, Generadores de Empleo, Capital humano, emprendimiento, informalidad, servicios públicos e impuestos e institucionalidad responsable.

También se conoce la preocupación de la Cámara de Comercio de Ibagué,  por aterrizar y trabajar mancomunadamente, para conjurar el desempleo, pero esta misión es imposible cuando no se da la articulación precisa, donde se plantee una fórmula, que existe, porque otras ciudades de iguales características han sabido minimizar este fenómeno social que nos golpea sin compasión.

A esta problemática le cae  como anillo al dedo la agenda conjunta, porque la situación de desempleo e informalidad, no es exclusiva de su capital, la tragedia azota a todo el departamento del Tolima.

Definitivamente minimizar las cifras del desempleo, requiere mucho, pero mucho liderazgo, voluntad política de los mandatarios, actitud y disponibilidad de los sectores productivos y educativos, y cambio de hábitos de los ciudadanos, para generar dinámica de transformación y desarrollo. De lo contrario seguiremos en estática.

 

También te puede interesar estas columnas

Porque Colombia tiene esa costumbre peligrosa de olvidar la sequía cuando llueve y olvidar el aguacero cuando hay sequía. Y así llevamos décadas atrapados en el mismo ciclo, sufriendo los mismos desastres y prometiendo los mismos planes que nunca llegan a la vereda.

Ibagué no puede seguir siendo una ciudad administrada bajo la lógica de las herencias políticas. La Alcaldía no es un patrimonio personal, ni una cuota burocrática, ni un premio para quien haya acompañado a determinado dirigente durante una campaña.

La inteligencia artificial no es simplemente ChatGPT respondiendo preguntas. Estamos frente a una tecnología capaz de intervenir directamente sobre el conocimiento, durante siglos considerado esencialmente humano.

La discusión sensata, entonces, no debería ser "armas sí" o "armas no". Debería ser qué controles funcionan, quién puede acceder legalmente a un permiso, cómo se verifica su responsabilidad y, sobre todo, qué está haciendo el Estado frente al enorme mercado ilegal.

Lo que define si esa mirada se convierte en inversión concreta es si el territorio tiene emprendimientos listos para recibirla: con modelo validado, con equipo capaz de ejecutar y con la disposición de jugar bajo las reglas de quienes ponen el dinero.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.