Suspenden temporalmente la intervención a la cual fue sometida Velotax durante el gobierno Petro
La intervención de Velotax entra en una nueva etapa luego de una decisión judicial que ordenó suspender temporalmente las medidas que habían apartado a Diego Alonso Amaya Montejo de la gerencia y representación legal de la cooperativa.
El caso se remonta a las medidas adoptadas por la Superintendencia de Transporte durante 2026, después de que el Gobierno nacional, durante la administración de Gustavo Petro, sometiera a Velotax a un proceso de control que terminó con la salida de Amaya y la designación de un administrador para manejar la cooperativa.
Amaya acudió a la justicia argumentando que no había tenido las garantías suficientes para defenderse antes de que se tomaran esas decisiones. El juez consideró que había una afectación a su derecho al debido proceso y ordenó suspender temporalmente las medidas que lo habían separado del cargo.
¿Qué significa esto para Velotax?
Diego Alonso Amaya podrá volver a ejercer como gerente y representante legal de Velotax mientras esté vigente esta protección judicial. La Superintendencia deberá permitir que esa decisión tenga efectos también frente a terceros y para ello ordenó comunicarla a la Cámara de Comercio de Ibagué.
Por su parte, el administrador que había sido designado para manejar la cooperativa deberá dejar de ejercer esas funciones con fundamento en las decisiones que fueron suspendidas. Sin embargo, hay una precisión importante: esto no quiere decir que la intervención o el proceso de control sobre Velotax hayan terminado.
La Superintendencia mantiene su posición frente a las medidas que había tomado y dejó claro que la decisión judicial tampoco significa que esas actuaciones hayan sido declaradas ilegales o anuladas. Lo que existe actualmente es una suspensión temporal mientras continúa la disputa jurídica.
¿Por qué se llegó a esta situación?
La discusión comenzó cuando la Superintendencia tomó medidas sobre la cooperativa y decidió retirar a Amaya de la gerencia. Frente a esto, el entonces gerente acudió a la justicia para reclamar que no tuvo una oportunidad efectiva para ejercer su defensa.
El juzgado le concedió parcialmente la razón y ordenó que, mientras se resuelve el resto del proceso, se suspendieran los efectos de las decisiones que lo habían retirado del cargo. La Superintendencia, sin embargo, no está de acuerdo con esa decisión y la impugnó. Es decir, el caso todavía no está cerrado.
Velotax queda en un escenario de incertidumbre
Por ahora, la cooperativa queda en medio de una disputa entre las decisiones de la Superintendencia y las órdenes de la justicia. Amaya puede retomar temporalmente sus funciones como gerente, mientras que el administrador designado deberá apartarse de esas labores. Pero esto podría cambiar dependiendo de lo que decidan los jueces en las siguientes etapas del proceso.
La suspensión se mantendrá mientras esté vigente la protección judicial y hasta que una nueva decisión de la justicia modifique esta situación.
En otras palabras, Velotax no ha ganado definitivamente la pelea jurídica ni la Superintendencia ha perdido el control sobre la cooperativa. Por ahora, lo que cambió es quién puede ejercer la representación de la empresa mientras los tribunales toman una decisión de fondo.