Secretaría de Ambiente del Tolima llama a la calma tras erupción en San Juan de Urabá
Luego del pánico generado por la columna de fuego visible en varios municipios del Urabá antioqueño, tras la erupción registrada en San Juan de Urabá (Antioquia), la secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Erika Lozano, hizo un llamado a la calma.
La funcionaria habló con Ecos del Combeima y explicó que el evento no guarda relación con la actividad volcánica del departamento.
La funcionaria indicó que, una vez se conoció la situación, se estableció comunicación permanente con el Servicio Geológico Colombiano, cuyos expertos concluyeron que se trata de fenómenos distintos a los que se presentan en el Tolima.
“No existe una evidencia de interacción física entre los eventos, no afectan ni influyen en el sistema volcánico del departamento del Tolima, no se modifican los parámetros de monitoreo y que el nivel de actividad volcánica en el departamento del Tolima sigue vigente y se mantiene sin cambios hasta el momento”, afirmó.
El Tolima hace parte del cinturón volcánico de la cordillera Central, que inicia en el Nevado del Huila y continúa con el volcán Cerro Machín, Nevado del Tolima, Nevado de Santa Isabel, Nevado del Ruiz y Cerro Bravo, en el municipio de Herveo, lo que significa que en el territorio existen seis volcanes.
Sobre el estado actual, la secretaria precisó que, según el más reciente informe del SGC, los volcanes del departamento permanecen en alerta amarilla.
En el ámbito nacional, el Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres confirmó el evento ocurrido en San Juan de Urabá, mientras que el Servicio Geológico Colombiano aclaró que se trató de un volcán de lodo y no de un volcán magmático. Esta diferencia implica que su comportamiento, alcance y nivel de amenaza son sustancialmente distintos a los de los volcanes de la cordillera Central.
Las autoridades departamentales reiteraron el llamado a la ciudadanía para informarse únicamente por canales oficiales y evitar la difusión de rumores en redes sociales, que pueden generar alarma injustificada.