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Senador Miguel Barreto radica dos proyectos de ley para reconstruir y reactivar las regiones golpeadas por el terremoto

El congresista conservador presentó ante la Cámara de Representantes una Zona Económica y Social Especial (ZESE) para siete departamentos y una ley que pone la maquinaria amarilla decomisada al crimen al servicio de los municipios más pobres.
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miguel barreto
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1 Sep 2026 - 15:39 COT por Ecos del Combeima

El senador Miguel Ángel Barreto Castillo radicó este martes, a las 11:00 de la mañana, ante la Secretaría General de la Cámara de Representantes, dos proyectos de ley con los que busca darle a las regiones golpeadas por el terremoto del pasado 10 de agosto una respuesta que va más allá de la ayuda humanitaria: empleo, inversión y obras.

“La emergencia se atiende con mercados y carpas, pero la tragedia se supera con trabajo. Lo que estoy radicando hoy es una hoja de ruta para que las familias del Eje Cafetero, del Valle, del Cauca y del Tolima vuelvan a producir, vuelvan a emplearse y vuelvan a tener vías por donde sacar sus cosechas”, afirmó el senador Miguel Ángel.

Primer proyecto: una ZESE para siete departamentos

La primera iniciativa crea una Zona Económica y Social Especial (ZESE) para Caldas, Cauca, Chocó, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Tolima. El régimen fija una tarifa del impuesto de renta del 0 % durante los primeros cinco años y del 50 % de la tarifa general durante los cinco años siguientes, para las sociedades que se constituyan en esos departamentos dentro de los tres años posteriores a la entrada en vigencia de la ley.

Las empresas que ya existen también pueden acogerse, pero con una condición expresa: demostrar un aumento del 15 % en el empleo directo y sostenerlo durante toda la vigencia del beneficio. El régimen cubre actividades industriales, agropecuarias, comerciales, de construcción, turismo y salud, y excluye la actividad portuaria y la exploración y explotación de minerales e hidrocarburos. Tampoco aplica para empresas que simplemente trasladen su domicilio fiscal a la zona.

“No estamos regalando un beneficio tributario: lo estamos comprando con empleo formal. Cada peso que el Estado deja de recaudar tiene que verse en un contrato de trabajo, en una planilla de seguridad social, en una familia que recupera su ingreso”, explicó el congresista.

La figura no es nueva en el ordenamiento colombiano. Fue creada por el artículo 268 de la Ley 1955 de 2019 para Norte de Santander, La Guajira y Arauca, y luego extendida a Armenia, Quibdó, Buenaventura y Barrancabermeja. El proyecto de Miguel Ángel adapta ese mismo instrumento, ya probado, a la nueva realidad territorial que dejó el sismo, y extiende sus efectos a las ciudades capitales cuyo desempleo haya superado el 12 % en los últimos cinco años.

Segundo proyecto: la maquinaria de la ilegalidad, al servicio de la reconstrucción

La segunda iniciativa ordena que la maquinaria pesada, amarilla o industrial decomisada por haber sido usada en actividades ilícitas deje de ser destruida o de permanecer improductiva y se destine a proyectos de reconstrucción, infraestructura y desarrollo rural en los municipios de quinta y sexta categoría afectados por el sismo, con prioridad para los territorios PDET y ZOMAC y para aquellos en riesgo por desastres naturales.

El proyecto ordena a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) crear un banco de maquinaria amarilla para administrar, custodiar y reasignar esos equipos, y entrega el control fiscal y disciplinario del proceso a la Contraloría General de la República y a la Procuraduría General de la Nación.

“Es un contrasentido que el Estado destruya una retroexcavadora en una vereda mientras, a pocos kilómetros, un alcalde no tiene con qué abrir el camino que le quedó tapado a sus campesinos. Vamos a convertir la maquinaria de la ilegalidad en maquinaria para la reconstrucción”, sostuvo Barreto Castillo.

El argumento técnico está en las vías terciarias. Colombia tiene cerca de 142.284 kilómetros de red terciaria, de los cuales el 71 % está a cargo de los municipios. Solo el 6 % está pavimentada y apenas el 19 % se encuentra en buen estado, frente a un 40 % en mal estado. Son precisamente esas vías las que quedaron obstruidas tras el sismo y las que hoy mantienen aisladas a comunidades rurales enteras.

“Hay 1,4 millones de colombianos que se levantaban todos los días a trabajar y que hoy no saben si su empresa va a volver a abrir. El Congreso no puede quedarse mirando”, concluyó el senador Miguel Ángel Barreto.