Mora y Leal chocan por el Materno Infantil: “Hay absoluta tranquilidad” vs. “el Concejo no puede hacer caso”
El proyecto del Hospital Materno Infantil volvió a dividir las posiciones en Ibagué. Mientras Javier Mora defendió la viabilidad jurídica, técnica y financiera de la iniciativa, Wilson Leal cuestionó el manejo del predio y advirtió posibles dificultades para su futura licencia. En medio del debate, William Rosas pidió salvaguardar una inversión que considera necesaria para la ciudad.
El proyecto para construir el Hospital Materno Infantil en Ibagué volvió a convertirse en escenario de confrontación política y técnica durante el Ping Pong Político de Econoticias. El debate puso sobre la mesa dos visiones frente al mismo propósito: la necesidad de ampliar la capacidad instalada en salud y, al mismo tiempo, la obligación de garantizar que el procedimiento administrativo y jurídico permita que la obra pueda ejecutarse sin obstáculos posteriores.
La discusión se concentra particularmente en la situación jurídica y urbanística del predio que sería destinado al proyecto, así como en la autorización que debe entregar el Concejo de Ibagué para avanzar en su transferencia a la Unidad de Salud de Ibagué.
Mora defiende el proceso: “Hay absoluta tranquilidad”
El presidente del Concejo de Ibagué, Javier Mora, sostuvo que el proyecto no responde a una decisión improvisada ni tomada de manera apresurada. Según explicó, durante más de dos años se han desarrollado diferentes etapas relacionadas con la viabilidad técnica, jurídica y financiera de la iniciativa.
“Hay la absoluta tranquilidad de que tiene la viabilidad jurídica, técnica”, afirmó Mora, quien insistió en que la administración ha adelantado un proceso que, desde su perspectiva, permite avanzar con la iniciativa.
Uno de los principales argumentos planteados por el concejal está relacionado con los recursos destinados al proyecto. De acuerdo con su intervención, serían $63.000 millones los comprometidos para sacar adelante la iniciativa, de los cuales $18.000 millones ya estarían en las cuentas de la Unidad de Salud de Ibagué.
Mora considera que la autorización del Concejo permitiría continuar con el procedimiento para que la alcaldesa pueda transferir el predio a la entidad de salud municipal y avanzar hacia la construcción de la infraestructura.
El presidente de la corporación también comparó el trámite con procedimientos adelantados anteriormente para transferir predios destinados a entidades como la Policía Nacional y el SENA.
“Es el mismo trámite que con el de la Policía, el mismo trámite que con el SENA”, manifestó.
Frente a las críticas, Mora sostuvo que las diferentes posiciones deben ser escuchadas, pero que el Concejo tiene la responsabilidad de tomar decisiones pensando en el interés colectivo.
“Pensemos en la ciudad por encima de la política, por encima de los colores, por encima de las ideologías”, señaló.
Rosas pide proteger el proyecto y priorizar la necesidad de salud
En una posición intermedia dentro del debate, el concejal William Rosas coincidió en que Ibagué necesita una infraestructura materno-infantil con mayor capacidad y planteó que el proyecto debe ser salvaguardado desde el punto de vista técnico.
Para Rosas, la discusión no debería perder de vista la necesidad de fortalecer la infraestructura sanitaria de la ciudad. Incluso planteó que una capacidad instalada de este tipo puede terminar beneficiando no solamente a los habitantes del sector donde se encuentra el predio, sino a ciudadanos de diferentes zonas.
El concejal hizo referencia además al Hospital de la Policía como ejemplo de una infraestructura que puede prestar servicios más allá de su entorno inmediato.
“Necesitamos una capacidad instalada en infraestructura de salud para poder garantizar lo que necesita hoy la ciudad para propios y extraños”, sostuvo.
Desde su perspectiva, la construcción de una infraestructura materno-infantil responde a una necesidad que no debería quedar supeditada a las diferencias políticas.
Rosas planteó así la necesidad de revisar técnicamente las inquietudes existentes y, al mismo tiempo, evitar que las discusiones sobre el procedimiento terminen frustrando una inversión que considera estratégica para Ibagué.
Leal cuestiona el predio: “El Concejo no puede hacer caso”
La posición más crítica durante el debate fue expuesta por Wilson Leal, quien puso el énfasis precisamente en la situación jurídica y urbanística del inmueble.
Leal cuestionó que, después de un proceso que, según Mora, lleva más de dos años, todavía existan dudas relacionadas con la destinación y las condiciones del predio.
Su cuestionamiento parte de una pregunta central: si la administración ha venido adelantando durante tanto tiempo los estudios y procedimientos necesarios, ¿por qué no se habría corregido previamente la situación ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos?
“Si como dicen vienen adelantando hace dos años este ejercicio, ¿por qué razón no se fueron a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos sencillamente a corregir la calificación del predio?”, preguntó.
Para Leal, la discusión no puede resolverse únicamente desde argumentos políticos o desde la necesidad de la obra. A su juicio, el Concejo debe respaldar cualquier decisión en conceptos técnicos y jurídicos que permitan garantizar que el proyecto pueda obtener posteriormente las autorizaciones necesarias.
El exfuncionario advirtió además sobre un posible escenario en el que las dificultades jurídicas o urbanísticas terminen impidiendo la obtención de la licencia para ejecutar la obra.
“Cuando no se pueda licenciar, ese día entonces van a ser perdedores no los concejales, sino la ciudad”, sostuvo.
Según su planteamiento, un eventual fracaso del proyecto podría incluso generar consecuencias financieras relacionadas con los recursos destinados a la iniciativa y sus respectivos rendimientos.
El debate también llegó al terreno político
La controversia trascendió el escenario institucional. Durante el programa se hizo referencia a una publicación de Javier Triana, quien cuestionó la actuación del Concejo de Ibagué y calificó el proyecto como una “chambonada administrativa”.
La discusión evidenció así que el Hospital Materno Infantil no solamente enfrenta un debate sobre recursos, infraestructura y necesidad de servicios de salud, sino también una disputa política alrededor de la forma en que se ha estructurado la iniciativa.
Jorge Palacios, por su parte, recordó que el proyecto comenzó a tomar fuerza públicamente en noviembre de 2024, cuando el entonces ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, anunció recursos para Ibagué. Según lo expuesto durante el debate, en ese momento se habló de una inversión de $134.000 millones y de la disponibilidad del terreno para desarrollar el hospital.
El cuestionamiento planteado durante el programa apunta a establecer qué ha ocurrido desde aquellos anuncios y por qué, después del tiempo transcurrido, persisten interrogantes sobre el predio.
Una obra necesaria, pero con un debate que aún no termina
El punto de coincidencia entre las diferentes posiciones parece estar en la necesidad de fortalecer la infraestructura materno-infantil de Ibagué. La diferencia está en el camino para hacerlo.
Mora sostiene que existe viabilidad jurídica, técnica y financiera y que el Concejo debe permitir que el proceso avance. Rosas considera que las inquietudes deben ser atendidas técnicamente, pero que la ciudad necesita proteger una inversión de esta magnitud. Leal, en cambio, advierte que la necesidad de la obra no puede reemplazar la obligación de cumplir las condiciones jurídicas y urbanísticas que permitan ejecutarla.
En el fondo, el debate plantea una pregunta que deberá resolver la institucionalidad: ¿cómo garantizar que los $63.000 millones destinados al proyecto se conviertan efectivamente en una infraestructura de salud y no terminen comprometidos por dificultades administrativas o jurídicas?
Por ahora, el proyecto continúa en medio de dos posiciones claramente enfrentadas: quienes consideran que existen las condiciones suficientes para avanzar y quienes piden corregir primero lo que consideran inconsistencias del predio antes de autorizar su transferencia.
La discusión, por tanto, ya no se limita a decidir si Ibagué necesita un Hospital Materno Infantil. El verdadero pulso está en determinar si el proyecto está jurídicamente listo para convertirse en realidad y quién asumirá las consecuencias si no lo está.