El empalme regional del presidente electo fue hoy en Cundinamarca
En Bogotá se realizó el octavo empalme regional, del presidente electo Abelardo de la Espriella, esta vez con el gobernador de Cundinamarca Jorge Emilio Rey, con quien repasó la situación de obras y las finanzas del departamento.
Cundinamarca es una región de contrastes. Por un lado están los municipios cercanos a Bogotá, que tiene serios problemas de seguridad, movilidad y servicios públicos, mientras que las poblaciones de la zona rural presentan inconvenientes en vías terciarias, procesos agroindustriales y acceso a servicios públicos.
El presidente recibió de los alcaldes y del gobernador de Cundinamarca propuestas para mejorar los aspectos mencionados.
Los municipios de la Sabana presentaron tres proyectos considerados prioritarios para la región, avaluados en $430 millones. Estas iniciativas buscan responder a necesidades en materia de movilidad, abastecimiento de agua y seguridad.
El primer proyecto consiste en la construcción de una variante vial que partirá desde Fontanar de Chía y se dirigirá hacia Cajicá. Esta obra tiene como propósito descongestionar el tráfico y facilitar la conexión entre ambos municipios, beneficiando tanto a residentes como a quienes transitan por la zona.
Igualmente se solicitó la creación de un nuevo embalse sobre el Río Frío, en la parte alta de Tabio. El objetivo central es ampliar la capacidad hidráulica para el suministro de agua potable, garantizando un mejor abastecimiento para la población y preparándose para posibles escenarios de escasez.
El tercer proyecto es la puesta en marcha del Comando de Control C5 para la Sabana de Bogotá, que estará bajo la coordinación de la Gobernación de Cundinamarca. Este centro buscará fortalecer la seguridad en los municipios de la región mediante el monitoreo y control centralizado. El valor conjunto de las tres iniciativas supera los $430 mil millones.