Sobre los premios de periodismo Arnulfo Sánchez López
El pasado viernes se entregaron los primeros “Premios de Periodismo Arnulfo Sánchez López”, una iniciativa de la concejal Silvia Ortiz, gestada justamente en el sepelio del decano de la radio tolimense hace un año, y que contó con el respaldo unánime del cabildo y de la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda.
Por gentileza de Cristian Torres, jefe de comunicaciones de la administración municipal, tuve la oportunidad de hacer parte del equipo de jurados, específicamente en la categoría denominada “Mejor cobertura regional del Tolima”, y el ejercicio fue valioso en la medida en que pudimos explorar nuevas historias sobre Armero y la inamovible intención de construir memoria, rendir un homenaje y perdurar en el tiempo a quienes fueron víctimas de la tragedia.
En esencia, el concurso, además de rendir tributo a uno de los maestros del periodismo tolimense, emerge como una oportunidad valiosa para reconocer el trabajo de las nuevas generaciones de periodistas y motivarlos a seguir trabajando con pasión y devoción en medio de tantos retos que nos impone la inmediatez del día a día y el todopoderoso internet.
Quienes postularon sus trabajos no solo participaron por un incentivo económico y una estatuilla, sino que hicieron parte de un ejercicio colectivo de memoria, identidad regional y proyección profesional que tiene que trascender en el tiempo. Una de las conclusiones del ejercicio es que, luego de esta primera versión, habrá que ajustar y mejorar algunas cosas en lo técnico, pero también que, año tras año, deberán sumarse más personas y aliados estratégicos que permitan potencializar los premios, los cuales, a través de un proyecto de acuerdo, han quedado institucionalizados en el mes de marzo, fecha del fallecimiento de don Arnulfo.
También es válido preguntarse qué tanto este tipo de espacios logra trascender lo ceremonial y la egoteca de los ganadores para convertirse realmente en plataformas que visibilicen procesos transformadores, comunidades olvidadas, impactos duraderos y el fortalecimiento de proyectos periodísticos en medio de las reflexiones académicas y profesionales que naturalmente deben darse en espacios como este.
Igualmente, es importante que estos premios mantengan criterios claros, transparentes e incluyentes. La legitimidad de cualquier reconocimiento se soporta en la confianza de lo público, y esta solo se construye cuando hay transparencia en las decisiones y apertura a la diversidad de voces y trayectorias.
Por mi parte, me siento muy honrado de haber hecho parte del comité evaluador y expreso todo mi respeto y reconocimiento a todos y cada uno de los colegas que postularon sus trabajos. Ojalá que el próximo año sean muchos más, provenientes de diferentes municipios y medios del departamento.