El Tolima aumenta sus exportaciones en un 57%. Un reto que apenas comienza
El país sigue concentrando más de la mitad de sus ventas externas en petróleo, carbón y el café que sigue siendo un motor fundamental para la economía del país, y aunque 2025 mostró señales de recuperación frente a 2024, el crecimiento sigue siendo más coyuntural que estructural.
En ese contexto, las regiones comienzan a marcar diferencias. Antioquia se consolida como el primer departamento exportador del país con U$10.786 millones de dólares, Bogotá con U$5.761, Cundinamarca U$2.833, Valle del Cauca con U$2.753, Bolivar con U$2.368 y Atlántico con U$2.300 millones de dólares. La RAP Eje Cafetero integrada por Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima, cerró 2025 con un crecimiento exportador cercano al 13%, pasando de U$2.258 millones de dólares en 2024 a más de U$2.561 millones en 2025. Una cifra relevante que demuestra que, cuando hay articulación territorial y apuesta productiva, los resultados aparecen.
Caldas lidera el crecimiento regional con más de U$1.363 millones de dólares exportados en 2025 y un incremento superior a U$330 millones frente al año anterior. Su fortaleza radica en una estructura productiva más diversificada y en una consolidación histórica del sector cafetero combinado con exportaciones industriales derivadas del café.
Risaralda, por el contrario, presentó una contracción cercana a los U$100 millones de dólares exportando un total de U$779 millones de dólares, reflejo de ajustes industriales y de la sensibilidad frente al tipo de cambio. Quindío mostró estabilidad con una leve caída con exportaciones por un valor de U$286 millones, evidenciando un dinamismo moderado que aún requiere fortalecimiento productivo.
En paralelo, el departamento del Huila, aunque no pertenece a la RAP Eje Cafetero, merece mención especial. Se consolida como uno de los principales exportadores de café del país, con un total general de U$1.535 millones de dólares de los cuales U$ 1.436 corresponden a café, mostrando un repunte sostenido que lo posiciona como referencia nacional en productividad y volumen exportado.
Pero el caso que merece especial atención es el del Tolima. El departamento logró un crecimiento exportador del 57% frente a 2024, pasando de cerca de U$58 millones de dólares en 2024, a más de U$132 millones en 2025. Este salto no es menor. Representa un avance significativo en un territorio que históricamente venía rezagado en materia de comercio exterior a causa de situaciones coyunturales relacionadas con el café y otros productos que, “aunque se producen en el Tolima, se registran exportados desde otros departamentos”.
Vale la pena resaltar que un amplio porcentaje de las exportaciones de café se registran en departamentos como: Huila, Caldas, Quindío, Bogotá y Cundinamarca estas se hacen con café cultivado o producido en el Tolima, pero que se procesa o trilla en estos departamentos, o aunque se trilla en Tolima, se exporta con ICO exportador de empresas registradas en el departamento del Huila o en los otros ya mencionados. Misma situación que sucede con el aguacate Hass producido en el Tolima y que se exporta desde otros departamentos como Caldas, Risaralda y Quindío.
El repunte del Tolima está explicado principalmente por la recuperación del café verde, la agroindustria del café que exportas extractos y solubles para el mercado de Estados Unidos y Japón. Así como el crecimiento en la exportación de lima o limón Tahití que ahora sí se registra en el Tolima gracias al empuje de jóvenes empresarios que han logrado consolidar esta cadena productiva con grandes avances en tecnología de refrigerado, empaque y exportación.
El Tolima tiene hoy una oportunidad histórica. Crecer 57% no es una cifra simbólica; es una señal de que vamos por el camino correcto, es una señal del liderazgo y empuje de la mejor Gobernadora del país Adriana Magali Matiz, quien genera una confianza inversionista que se nota en las cifras del PIB y de exportación. El reto del gobierno departamental no es solo crecer, es consolidar una matriz exportadora a partir de agroindustria transformada, café y cacao con valor agregado, lima o limón Tahití, aguacate Hass, frutas procesadas, industria liviana, manufactura especializada y servicios basados en conocimiento que deben ser parte de la agenda productiva. No basta con exportar materia prima; el valor está en transformar, dar valor agregado y exportar desde el territorio.
El crecimiento del Tolima es motivo de optimismo, pero no de complacencia. Es el inicio de un camino, pero no la meta alcanzada. Debemos recuperar el terreno perdido y los que se nos ha usurpado, pues “mientras el Tolima produce, otros ganan” y eso no puede seguir pasando. Si este impulso se traduce en inversión, en infraestructura logística, en transformación productiva y en fortalecimiento empresarial, el departamento podrá escalar posiciones en el mapa exportador nacional.
El país necesita regiones que produzcan más y mejor. El Tolima dio un paso importante en 2025, ahora debe convertir ese salto en una estrategia sostenida a partir de una ruta exportadora realista y enfocada en lo que si se exporta trayendo valor, desarrollo y crecimiento económico pare el territorio. Porque exportar más no es solo vender al exterior; es generar empleo, formalidad, desarrollo rural y estabilidad económica. El 57% de crecimiento en las exportaciones es una señal muy positiva y el desafío es convertir al departamento en una potencia productiva y exportadora.