35 % de personas en Latinoamérica considera que sus necesidades de salud no están satisfechas
Por su parte, a febrero de 2026, el sistema de salud colombiano mantiene una alta cobertura con 52,4 millones de afiliados, sobre una población de 53 millones de habitantes.
En el contexto del Día Mundial de la Salud, América Latina vuelve a poner bajo la lupa uno de sus mayores desafíos estructurales.
Se trata de garantizar un acceso real, equitativo y oportuno a los servicios de salud. Aunque en las últimas décadas la región ha logrado avances importantes en cobertura con sistemas que han ampliado el aseguramiento a millones de personas continúan las brechas que evidencian que estar afiliado no siempre significa recibir atención efectiva.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, OPS, el 35,2 % de la población en América Latina reporta necesidades de salud no satisfechas. Esta cifra se acentúa en los sectores de menores ingresos, donde alcanza el 38,5 %, lo que confirma que la desigualdad sigue siendo un factor determinante en el acceso. Adicionalmente, cerca de 3 de cada 10 personas 29,3 % desisten de buscar atención médica por razones como tiempos de espera prolongados, costos elevados o barreras administrativas.
El panorama evidencia un reto estructural, aunque los países han incrementado los niveles de cobertura, esto no se traduce necesariamente en disponibilidad física de servicios ni en su asequibilidad.
En 2021, los hogares latinoamericanos financiaron más del 28 % del gasto total en salud con recursos propios, un indicador que puede incrementar el riesgo de empobrecimiento ante eventos médicos inesperados.
En este contexto, expertos coinciden en que el asunto va más allá del financiamiento o la afiliación. La fragmentación de los sistemas, los modelos que priorizan el volumen y la concentración de servicios en zonas urbanas continúan ampliando las brechas, especialmente en territorios rurales donde se ubican las poblaciones más vulnerables.
“El reto actual va más allá de ampliar la cobertura, y se trata de garantizar que esa cobertura funcione en la práctica a través de la medicina de precisión. Esto implica fortalecer el diagnóstico temprano, optimizar los flujos de atención mediante inteligencia artificial y llevar capacidades de alta tecnología a donde más se necesitan. En este sentido, el diagnóstico temprano y de precisión emerge así como uno de los principales puentes hacia la equidad. Una parte importante de las decisiones clínicas se basan en resultados diagnósticos, lo que posiciona a la tecnología médica como la inteligencia artificial, telemedicina e interoperabilidad de datos como un factor clave para mejorar la eficiencia y calidad del sistema” , señaló Francisco Vélez, Director general de Siemens Healthineers Colombia, Perú y Ecuador.
Sin embargo, la región no es homogénea. Existen contrastes significativos entre países. A febrero de 2026, el sistema de salud colombiano mantiene una alta cobertura con 52,4 millones de afiliados, distribuidos en 27,1 millones en el régimen subsidiado y 23 millones en el contributivo. En un país de 53 millones de habitantes, esto evidencia avances importantes que se pueden complementar con el uso de tecnologías para optimizar diagnósticos y evitar cuellos de botella.
De cara al futuro, América Latina se encuentra en un punto de inflexión. El envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y las restricciones fiscales están incrementando la presión sobre los sistemas de salud. Frente a este escenario, los expertos coinciden en que la solución no pasa únicamente por expandir la cobertura, sino por transformar la manera en que se presta la atención: sistemas más integrados, digitales, preventivos y centrados en el paciente.