Sujeto que 'macheteó' a vecino en Ibagué había sido capturado portando una granada años atrás
La preocupación en el barrio Santa Rita de Ibagué no solo radica en los recientes episodios de violencia protagonizados por un hombre identificado como Breiner, sino también en su historial, que hoy vuelve a encender las alarmas entre los habitantes.
Según denuncias de la comunidad, el sujeto, quien sería un paciente psiquiátrico con consumo de sustancias, ha incrementado su comportamiento agresivo en las últimas semanas, con ataques que han dejado personas lesionadas.
El caso más reciente ocurrió el pasado sábado 11 de abril, cuando, de acuerdo con versiones, agredió a una mujer golpeándola en el rostro con un plato.
Un día después, el domingo, la situación escaló aún más. Breiner habría atacado a un hombre con un machete, provocándole una herida en la cabeza que requirió 13 puntos de sutura, además de múltiples lesiones en su cuerpo.
La víctima logró sobrevivir tras defenderse, luego de caer en medio de la huida y ser alcanzado por el agresor, en un hecho que, según vecinos, pudo terminar en tragedia.
Sin embargo, más allá de estos hechos recientes, la comunidad recuerda un antecedente que consideran aún más grave. En mayo de 2020, este mismo sujeto fue capturado por la Policía cuando se movilizaba en una motocicleta y, tras una persecución, fue interceptado portando una granada de fragmentación.
En ese momento, las autoridades lo detuvieron junto a otra persona, luego de hallarle el artefacto explosivo dentro de un bolso, siendo dejado a disposición judicial por el delito de porte de armas de uso privativo.
Para los residentes del sector, este antecedente, sumado a los nuevos ataques, evidencia un riesgo latente que no ha sido controlado a tiempo.
Los habitantes también cuestionan una presunta omisión por parte de la familia del sujeto, a quienes señalan de no tomar medidas para evitar estos episodios, pese a la gravedad de su comportamiento.
Ante este panorama, el llamado a las autoridades es urgente: no solo intervenir frente a los hechos de violencia, sino abordar de manera integral la situación, teniendo en cuenta tanto la seguridad de la comunidad como la condición de salud mental que, según denuncian, estaría detrás de estos recurrentes ataques.