"No sé qué serie está queriendo inventar": contradicen versión de madre tras hechos en colegio de Ibagué
El caso que involucra a una menor de tres años en una institución educativa del sur de Ibagué continúa generando preocupación, pero también controversia, luego de que surgieran versiones de testigos que contradicen el relato entregado inicialmente por la madre de la niña.
Mientras la familia sostiene que la menor habría sido víctima de hechos graves dentro del entorno escolar, señalando incluso a un docente presuntamente identificado como “Raúl”, otras voces cercanas al caso han comenzado a cuestionar la coherencia de las declaraciones que se han hecho públicas en diferentes momentos.
De acuerdo con estos testimonios, el relato habría tenido variaciones con el paso de los días. Según lo mencionado por los testigos, inicialmente, se habló de una posible irritación asociada a temas de higiene, luego de aruñetazos, posteriormente de un supuesto “juego de zombies”, y más recientemente de situaciones más delicadas dentro del aula, lo que ha generado dudas entre algunos miembros de la comunidad educativa.
"Inició con una aplicación de crema, donde ella manifiesta, que ya había sucedido pero que de pronto podía ser mala higiene de ella. La primera pregunta ¿Cómo una mamá no sabe qué le aplica a su hija y si fue mala higiene? Luego de eso dice que son aruñetazos. Después el papá induce a decir ciertas cosas a las niñas; después dice que -juegan a los zombies-, que la aruña; después que la encierra en el baño; y ahora con la última entrevista que dio, manifiesta que el profesor le pone la cabeza en el piso a la estudiante y le jala el cabello", mencionó la testigo que prefirió mantener bajo reserva su identidad.
Incluso, según estas versiones, existirían cuestionamientos sobre la forma en que la información ha sido difundida, señalando que cada nueva declaración introduce elementos distintos que no coinciden plenamente con los anteriores, lo que, aseguran, podría afectar la claridad del proceso.
"Cada entrevista da una versión diferente, da una versión nueva, dice las cosas diferentes. Usted mira la postura del padre de familia y no es acorde", resaltó.
Desde este sector también se ha pedido prudencia, argumentando que el caso se encuentra en etapa de verificación y que los conceptos médicos conocidos hasta ahora hablarían de una presunción que debe ser investigada, mas no de una conclusión definitiva, como se ha interpretado en algunos escenarios.
En medio de este panorama, la institucionalidad ha optado por mantener el curso de la investigación, con los protocolos activados y el caso en conocimiento de las autoridades competentes, quienes deberán establecer con rigor qué ocurrió realmente.
El caso, lejos de cerrarse, abre un debate complejo: por un lado, la necesidad de proteger y dar credibilidad a las denuncias que involucran a menores; y por otro, la importancia de evitar juicios anticipados en medio de versiones contradictorias que, por ahora, mantienen en incertidumbre a toda una comunidad.