Un año después del caso Sharit, otro presunto feminicidio sacude a Ibagué
Un nuevo hecho de violencia contra una mujer vuelve a sacudir a la ciudad de Ibagué. La muerte de Sonia Milena González Ladino, de 35 años, ocurrida el jueves 12 de marzo al interior de un apartamento del conjunto residencial Arboleda Campestre La Ceiba, no solo generó consternación entre los vecinos del sector, sino que también reabrió una discusión que la ciudad ya había enfrentado en el pasado reciente.
La mujer fue encontrada sin vida dentro de su vivienda en la torre 25 del conjunto residencial, mientras que en el mismo lugar fue hallado Daniel Cardozo Pérez, de 42 años, quien al parecer sería su compañero sentimental y presentaba heridas con arma blanca que, según las primeras versiones, se habría causado tras el ataque. El hombre fue trasladado a un centro asistencial y, una vez se recupere, deberá responder ante la justicia por el presunto delito de feminicidio.
El caso es investigado por el CTI de la Fiscalía, que adelanta los actos urgentes para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió este hecho que volvió a poner sobre la mesa la problemática de la violencia intrafamiliar en la capital tolimense.
Sin embargo, lo ocurrido también ha traído nuevamente a la memoria colectiva otro caso que marcó a la ciudad en 2025: el asesinato de la joven Sharit Ciro, estudiante de la Universidad del Tolima, cuyo crimen generó indignación nacional y movilizaciones de colectivos feministas.
En ese proceso judicial, dos jóvenes fueron capturados como presuntos responsables, pero meses después el caso volvió a generar polémica cuando ambos señalados recuperaron la libertad tras un vencimiento de términos, decisión que fue duramente cuestionada por familiares de la víctima, organizaciones sociales y ciudadanos que reclamaban mayor celeridad en la justicia.
Para integrantes de colectivos feministas de la región, ambos casos reflejan una preocupación persistente. Más allá de las diferencias en las circunstancias de cada hecho, coinciden en que la violencia contra las mujeres sigue apareciendo de forma recurrente, mientras las respuestas institucionales muchas veces llegan cuando el daño ya es irreversible.
La muerte de Sonia González vuelve a dejar una pregunta abierta para la ciudad: si se están haciendo suficientes esfuerzos para prevenir estos hechos o si, como advierten activistas y organizaciones sociales, Ibagué continúa enfrentando una problemática que todavía no logra ser atendida de manera efectiva. Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a encender el debate sobre la prevención, la justicia y la protección de las mujeres frente a la violencia.