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IBAGUÉ - COLOMBIA, 19.Octubre.2019
Belvedere
Pinto
  |   09.Octubre.2019   |   Por:  
Miguel Angel Figueroa

Fiscalía imputó cargos por homicidio culposo a tres médicos tolimenses

Crédito: 
Suministrada
Los señalados ahora deben seguir compareciendo en el proceso judicial que cursa en su contra, por la presunta negligencia médica de la que fue víctima una paciente, quien finalmente falleció en las instalaciones del hospital Federico Lleras Acosta. 

Ante el Juzgado 7° Penal Municipal, con funciones de control de garantías de la ciudad de Ibagué, la Fiscalía a través de un despacho de la Unidad de Vida le imputó cargos a tres médicos por el delito de homicidio culposo, por hechos que tuvieron lugar en el Hospital Federico Lleras Acosta en abril del año 2011, cuando al parecer, por negligencia médica permitieron que muriera una de sus pacientes.

Las investigaciones del caso dan cuenta de que los galenos habrían incurrido en varias faltas y omisiones de protocolos básicos en la atención que llevaron a la muerte de una ciudadana identificada como Beatriz Sandoval Guayara.

La víctima de 44 años, según reposa en los expedientes de la Fiscalía, fue a consulta porque desde hacía 6 meses venía perdiendo peso de manera progresiva y sin explicación alguna, por lo que le mandaron a hacerse una endoscopia de vías digestivas altas, lo cual realizó de manera particular en el consultorio de la doctora Giovanna Suzette Parra Gil, el 31 de marzo de ese año.

Durante el procedimiento, Sandoval Guayara al parecer no tuvo tolerancia a la anestesia local por lo que la médica le sugirió sedación completa y ella accedió. Fue entonces cuando le aplicaron 2 miligramos de midozolam (benzodiazepina utilizada como ansiolítico o en procesos ligeramente dolorosos) y debía despertar entre una hora y dos horas después.

Sin embargo, la paciente tuvo problemas para hacerlo y presentó alteraciones de conciencia siendo llevada sólo hasta siete horas después por la misma doctora al hospital local de la ciudad, puesto que abría los ojos pero estaba en estado disociativo, sin hablar, ni reconocer a nadie. 

La mujer entró por urgencias con diagnóstico de hipoglicemia prolongada por ayuno, por lo que fue dejada en observación para practicarle varios exámenes, entre ellos un tac cerebral en el que utilizaron la misma sedación que al parecer ya le había ocasionado un deterioro neurológico. 

El procedimiento lo realizó el doctor Javier Vanegas Betancourt, de tal forma que momentos después la mujer sufrió un paro cardiorrespiratorio que fue asistido por él mismo galeno, quien logró estabilizarla. 

No obstante, horas después murió a la espera de haber sido ingresada a la Unidad de Cuidados Intensivos, puesto que no la llevaron por falta de camas, según reporte del médico de turno Álvaro Monroy Mosos. 

Finalmente Monroy Mosos decretó la muerte cuatro horas después de haber sufrido el paro.

Para la Fiscalía, a la paciente nunca le fue suministrada la valoración especializada por medicina interna y neurológica, que se había solicitado de manera inicial a su ingreso por urgencias.

De igual manera, se encuentró una falla descomunal en la acción del médico Vanegas Betancourt, de haberle aplicado más medizolam para la realización del tac; sustancia que al parecer había alterado a la paciente y por lo cual había ingresado al hospital. 

Con la nueva aplicación de ese medicamento el estado de salud de la mujer de acabó de agravar, de tal forma que se consideró que este fue un acto imprudente, lesivo y negligente.

Vale la pena señalar que ninguno de los procesados aceptó los cargos, de tal manera que deberán seguir compareciendo al proceso.