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“Señor presidente no me deje morir”: el desesperado clamor de Rubén Olaya, un tolimense que lucha contra un tumor cerebral

El hombre, oriundo de San Luis, permanece hospitalizado mientras espera la autorización de exámenes y una cirugía que, según relata, necesita con urgencia.
Imagen
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Crédito
Ecos del Combeima
3 Sep 2026 - 5:51 COT por Gustavo_Ortiz

Su petición es directa: que las autoridades intervengan antes de que sea demasiado tarde.

“No me deje morir, no me deje solo”. Con esas palabras, cargadas de angustia y desesperación, Rubén Olaya decidió hacer pública la difícil situación que enfrenta mientras lucha contra un tumor ubicado en la región de la hipófisis.

El joven oriundo del municipio de San Luis, se encuentra hospitalizado en la Clínica Juan N. Corpas, donde espera avanzar en los procedimientos médicos necesarios para enfrentar una enfermedad que, según su relato, está deteriorando progresivamente su estado de salud.

El tumor, asegura, ya ha comenzado a afectar su visión y otras funciones relacionadas con su cerebro. Su mayor temor es que el paso de los días continúe jugando en su contra mientras espera la autorización de exámenes y de la cirugía que requiere.

“Este tumor va creciendo cada día más y más y va afectando muchas cosas en el cerebro”, expresó Rubén en medio de un llamado público en el que pidió ayuda urgente para lograr que su proceso médico avance.

Archivo de audio

Su petición está dirigida al presidente de la República y a las autoridades competentes para que intervengan en su caso y se agilicen los procedimientos que, según manifiesta, no pueden seguir esperando.

“Esto es algo de prioridad, no es algo para esperar”, insiste Rubén, quien desde una cama hospitalaria libra una batalla contra el tiempo y contra la incertidumbre de no saber cuándo podrá recibir el tratamiento que necesita.

Hoy, su voz se convierte en un grito de auxilio. Un llamado para que su caso sea escuchado y para que las autorizaciones médicas necesarias lleguen antes de que su condición continúe deteriorándose.

“Señor Presidente, ayúdeme. No me deje, no me deje solo”.