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San Luis suspende la quema de pólvora tras devastadores incendios que ya arrasaron más de 300 hectáreas

La emergencia, que completa más de cuatro días, ha desbordado la capacidad de respuesta del municipio.
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SAGER
8 Ago 2026 - 8:49 COT por Ecos del Combeima

La grave temporada de incendios forestales que enfrenta San Luis llevó a la administración municipal a tomar una decisión inédita: suspender la tradicional quema de pólvora y el uso de voladores durante las festividades. La medida se adoptó luego de que las llamas consumieran más de 300 hectáreas y obligaran a solicitar apoyo departamental y nacional para controlar la emergencia.

Las autoridades aseguraron que proteger la vida, los ecosistemas y las fuentes hídricas del municipio debe prevalecer sobre cualquier tradición, mientras continúan las labores para extinguir los incendios.

De acuerdo con el balance entregado por la Alcaldía y los organismos de socorro, desde el pasado viernes se han registrado más de siete incendios forestales en distintos puntos del municipio, una situación que, según las autoridades, no tiene precedentes en San Luis.

La magnitud de la emergencia obligó a reforzar las labores de atención con una brigada forestal, el apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército, la Policía, la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, además de bomberos de otros municipios y el respaldo logístico de la empresa CEMEX.

Las llamas han afectado no solo la flora y la fauna, sino también zonas cercanas a viviendas y acueductos rurales y urbanos, aumentando la preocupación por las consecuencias ambientales y el riesgo para las comunidades.

Como parte de las medidas preventivas, la Alcaldía confirmó que durante las festividades no habrá quema de pólvora ni lanzamiento de voladores, con el fin de reducir cualquier posibilidad de nuevos focos de incendio.

Las autoridades también hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier práctica que pueda generar fuego, como las quemas de vegetación o arrojar colillas de cigarrillo en zonas secas, especialmente en medio de las altas temperaturas que favorecen la propagación de las llamas.