Corte Constitucional protege a estudiantes de colegio en Ataco ante exceso de ruido y riñas en bares cercanos
La Corte Constitucional amparó los derechos fundamentales de los estudiantes de una institución educativa del municipio de Ataco, Tolima, ante las afectaciones generadas por bares y discotecas ubicados en sus alrededores, donde se han registrado riñas, ruido excesivo y problemas de convivencia.
La decisión quedó consignada en la sentencia T-003 de 2026, en la que el alto tribunal estudió una acción de tutela presentada por el personero municipal, quien alertó sobre los riesgos que enfrentan los menores de edad de la Institución Educativa Técnica Martín Pomala – sede Camilo Torres, ubicada en el centro del municipio.
De acuerdo con la tutela, en los últimos años varios establecimientos dedicados a la venta y consumo de bebidas alcohólicas comenzaron a operar en inmediaciones del colegio, entre ellos bares y discotecas donde se presentan riñas, alteraciones del orden público y altos niveles de ruido.
Además, vecinos del sector denunciaron que en la zona es frecuente encontrar botellas rotas, basura e incluso rastros de orines y heces humanas cerca del plantel educativo, lo que afecta tanto a los estudiantes como a los residentes del barrio.
Tras revisar el caso, la Corte concluyó que la situación vulnera derechos fundamentales como la vida, la integridad y la educación de los niños, niñas y adolescentes, así como la intimidad y tranquilidad de los adultos mayores que viven en el sector.
Por ello, el tribunal ordenó al alcalde de Ataco formular una normativa municipal para garantizar entornos escolares seguros y establecer una política de calidad acústica en el municipio.
La Corte también dispuso que la administración local deberá convocar espacios de diálogo con la comunidad, los comerciantes y las autoridades para definir las medidas que permitan reducir el ruido, mejorar la convivencia y proteger a la población estudiantil.
El caso surgió tras reiteradas quejas de la comunidad por los problemas de convivencia generados por establecimientos nocturnos ubicados a pocos metros del colegio, algunos de los cuales han sido escenario de riñas y operativos policiales.