Alerta entre organismos de control por prohibición del uso del celular en jornada electoral
Dentro de los planes del Gobierno para blindar la jornada electoral y, según se dice, evitar el fraude, la Presidencia de la República, a través de una directiva restringe el uso de teléfonos celulares, en casos puntuales.
La norma indica que “no podrán usarse dentro del puesto de votación, teléfonos celulares, cámaras fotográficas o de video entre los funcionarios del Ministerio Público, esto es de la Procuraduría General la Nación, la Defensoría del Pueblo y las Personerías”.
La orden también incluye a otros órganos de control que estén asignados para preservar el orden y la tranquilidad de la jornada de votación como la Fiscalía.
Por lo anterior, los directivos de los órganos de control solicitaron al presidente Gustavo Petro, revisar la norma.
Con la directiva se busca evitar prácticas ilegales asociadas a la compra de sufragios. Tomar una fotografía del tarjetón marcado puede convertirse en una prueba para quien paga por un voto, lo que pone en riesgo la reserva del elector y la limpieza del proceso. Por esa razón, la consigna para el votante común es clara: nada de cámaras ni llamadas mientras permanezca en el lugar asignado para sufragar.
Igualmente, durante el horario de votación, su uso debe ser prudente y sin interferir con el acto de los ciudadanos. No pueden ingresar a los cubículos ni captar imágenes que revelen la decisión de un elector. Su papel se concentra en supervisar el desarrollo de la jornada y dejar constancia de eventuales irregularidades.
Una vez cerradas las urnas, a las 4:00 p. m., la dinámica cambia. En ese momento, los testigos están habilitados para registrar con fotografías las actas de escrutinio elaboradas por los jurados, como los formularios E-14.
Ese material sirve a las colectividades para contrastar los datos consignados en cada mesa con los resultados que posteriormente se consoliden en el sistema oficial.
Aunque el Gobierno indicó que será el Ministerio del Interior el que se encargue de modificar la norma, hasta este mediodía se desconocía si se había derogado la prohibición.