Hollman ya no va en “contravía”
Tuve la oportunidad de conocer personalmente a Hollman Morris en mi época de estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Tolima en el año 2009. En ese entonces fue invitado por la Facultad de Ciencias Humanas y Artes en el marco de la semana de la facultad, para que hablara del periodismo contrapoder que hacía, y de su exitoso proyecto periodístico “Contravía” el cual se caracterizó siempre por denunciar las irregularidades de los poderosos, y darles voz a las víctimas del conflicto armado.
Años más tarde en mi rol como editorialista del extinto periódico El Nuevo Día, y basado en la admiración por su trabajo y su valentía para enfrentar a las mafias desde los medios, propicié la visita del Hollman candidato al otrora “diario de los tolimenses”, para que hablara de ese nuevo trasegar profesional que estaba marcando el rumbo de su vida en ese momento para llegar a la Alcaldía de Bogotá. Recuerdo que lo recogí frente al Teatro Tolima junto a María Paula Fonseca, ex jefe de prensa del gobierno Petro, y de allí nos fuimos caminando hasta las instalaciones del periódico en la calle 13 con carrera sexta. Siempre con respeto, aprecio y admiración.
Sin embargo, hoy ante la llegada de Petro a la presidencia, y el regreso de Hollman a las labores comunicacionales específicamente como gerente del sistema de medios públicos de Colombia, ese periodismo contrapoder que admiramos e intentamos replicar muchos en el país, fue reemplazado por la propaganda gubernamental y el proselitismo político en diferentes contenidos audiovisuales en el mencionado sistema, con personajes como Levy Rincón, quien a cambio de onerosos contratos se ha dedicado de manera poco ética a insultar todo aquello que controvierta o critique la gestión del presidente o afecte sus intereses. Para no ir muy lejos, el pasado viernes, el mismo Morris presentó como fichajes estelares para la transmisión del mundial de fútbol al narrador Tato Sanint y al reconocido y siempre polémico Iván Mejía Álvarez quien se encontraba retirado de la opinión pública, más allá de las decenas de publicaciones en X a favor del gobierno Petro. En ese evento realizado en las instalaciones nuevas de RTVC, Iván Mejía mencionó en su intervención: “los ivanes estamos de moda, Iván Ramiro Córdoba, Iván Cepeda, e Iván Mejía” ante las sonrisas de Hollman y los aplausos de quienes estaban allí presentes. Igualmente ha sucedido con múltiples comentarios de otros periodistas en diferentes espacios del sistema, incluidas las 74 frecuencias de la radio nacional en el país.
Hoy en el marco del Día del Periodista es válido hacer un llamado a la reflexión. El equilibrio informativo debe ser una característica especial de cualquier medio, incluídos y con mucha más razón, de aquellos que se financien del Estado. No dudo de las capacidades profesionales de Hollman, ni del equipo que siempre lo ha acompañado; por lo mismo, pero entendiendo su rol, el sistema de medios debería estar al servicio de las comunidades históricamente invisibilizadas, de los contenidos culturales, deportivos, etc. A mí personalmente me encanta que dos personajes de las calidades de Tato y Mejía vayan a transmitir los partidos del mundial en la radio pública colombiana, pero que feo se ven favoreciendo desde ya, con opiniones al candidato presidencial ungido por el presidente camino a la Casa de Nariño. Ese es el llamado que desde este humilde espacio hago no solo a Hollman, sino a todo aquel que tenga un medio de comunicación. Una cosa es la pauta publicitaria, los compromisos institucionales y la comunicación de gobierno, y otra cosa es la responsabilidad que debe tener un medio de comunicación, incluidos los públicos.
¿Qué hubiera sido de los amantes de las telenovelas en Colombia, si el Consejo de Estado no hubiera frenado los extensos consejos de ministros de Petro a diario?