Más de 1.000 uniformados custodiarán semifinal entre Deportes Tolima y Atlético Nacional en Ibagué
Más de 1.000 uniformados de la Policía Nacional de Colombia estarán desplegados este sábado en Ibagué con motivo de la semifinal del fútbol profesional colombiano entre Deportes Tolima y Atlético Nacional, encuentro que se disputará en el estadio Estadio Manuel Murillo Toro.
El operativo fue definido por las autoridades locales, la Policía y los organizadores del evento ante la expectativa de alta asistencia y luego de recientes episodios de violencia registrados en otros escenarios deportivos del país, situación que ha incrementado las medidas preventivas alrededor de partidos considerados de alto riesgo.
Según las autoridades, los uniformados estarán distribuidos en anillos de seguridad, accesos al estadio, tribunas, corredores viales y zonas de concentración de aficionados, además de grupos de reacción y controles en distintos puntos de la ciudad antes, durante y después del compromiso deportivo.
Como parte de las medidas adoptadas por la Comisión Local para la Seguridad y Convivencia en el Fútbol, se restringió el ingreso a la ciudad de caravanas, barras organizadas y excursiones provenientes de otras regiones vinculadas a Atlético Nacional. Sin embargo, sí fue habilitada la tribuna visitante para hinchas del club antioqueño residentes en Ibagué y municipios cercanos, con un aforo aproximado de 2.000 personas.
Las autoridades también informaron que quienes ingresen a la tribuna visitante únicamente podrán portar la camiseta del equipo y no estará permitido el ingreso de banderas, tifos, instrumentos musicales, pólvora, trapos ni otros elementos considerados de riesgo para la seguridad dentro del escenario deportivo.
De manera paralela, la Seccional de Tránsito y Transporte anunció controles especiales en vías de acceso al Tolima para evitar desplazamientos masivos de los llamados “hinchas guerreros”. Además, habrá ley seca en los alrededores del estadio durante la jornada deportiva. El partido llega en medio de un ambiente de alerta nacional por hechos violentos recientes asociados al fútbol colombiano, lo que ha llevado a reforzar los esquemas de seguridad para evitar enfrentamientos y garantizar la asistencia de familias y aficionados en un ambiente pacífico.