Delegación danesa de empresarios conoce la caficultura Tolimense
“He conocido familias que han trabajado en sus fincas por generaciones. Aquí el trabajo caficultor no es solo un empleo, es una forma de vida. Toda la familia contribuye, y el respeto por la naturaleza y la biodiversidad está profundamente arraigado. Al mismo tiempo entendí las realidades económicas: el café tiene un alto valor a nivel global, pero una gran parte de ese valor no regresa a quienes realmente realizan el arduo trabajo”.
Así comenta Torben E. Hoffmann Rosenstock, jefe ejecutivo de DRC, el gremio más importante del sector hospitalario de Dinamarca con una representación de más de 1.000 restaurantes y cafeterías en este país, después de una visita al departamento del Tolima este abril.
El empresario danés pudo conocer la calidad y el orgullo que caracteriza la producción caficultora, cuando visitó al Tolima junto a una delegación de empresarios de Dinamarca interesados en la historia de vida que cuenta cada grano de café.
La visita es fruto del trabajo de varios meses entre la Embajada de Colombia en Dinamarca, la Alianza Cafetera de Colombia y Matria Company, empresa exportadora de café de Colombia.
Tiene como propósito fortalecer el relacionamiento directo con las comunidades caficultoras, eliminar intermediarios, conocer de primera mano las dinámicas productivas de los territorios y visibilizar el trabajo organizativo de las asociaciones y cooperativas que hacen parte de la Alianza Cafetera de Colombia y sus aliados.
La visita al departamento del Tolima llevó a los daneses al municipio de Dolores, donde la delegación realizó recorridos por fincas y por el Bosque de Galilea, en una jornada que permitió evidenciar la estrecha relación entre la caficultura, el territorio y los procesos de sostenibilidad y construcción de tejido social.
En este espacio fue significativa la participación del alcalde de Dolores, Tolima, Jhon Vergel, quien acompañó la visita y manifestó su respaldo a estos procesos de fortalecimiento territorial y visibilidad internacional del café producido por las organizaciones locales. También se destacó la presencia de la organización ACOPAZ, que compartió con la delegación sus experiencias productivas y organizativas.
Más allá del recorrido por fincas y territorios, la agenda permitió consolidar espacios de encuentro con las comunidades, reconocer el liderazgo de las organizaciones de base y visibilizar el respaldo institucional de gobernaciones, alcaldías y entidades acompañantes en los diferentes departamentos visitados. Esta articulación entre comunidades, organizaciones e institucionalidad reafirma el potencial del café como vehículo de desarrollo territorial, inclusión social, construcción de paz y consolidación de alianzas comerciales de largo plazo.
Este primer acercamiento entre el Tolima y Dinamarca abre nuevas oportunidades para avanzar en procesos de comercialización internacional, con proyección hacia una red de más de 1.000 restaurantes y cafeterías en este país, reconocido por tener uno de los mayores consumos per cápita de café en el mundo.
El ejecutivo danés, Torben Rosenstock afirma que el Tolima y Colombia ya han dejado una huella profunda en él. Ya de vuelta en Dinamarca comenta en sus redes sociales: “Regresamos a casa con nuevas perspectivas y aprendizajes, y un profundo respeto por las personas que hemos conocido. Gracias a las familias por abrir sus hogares y sus corazones y por compartir su vida cotidiana con nosotros.”