La comunidad del Claret está feliz, El Mohán vuelve a respirar
El emblemático Parque Mitológico El Mohán, en el barrio Claret, fue recuperado mediante un trabajo conjunto entre la comunidad y la Policía. La intervención busca que este espacio vuelva a ser utilizado por las familias, especialmente por niños, niñas y adolescentes.
Un espacio que vuelve a ser de la gente
Hay lugares de Ibagué que hacen parte de la memoria colectiva y que, con el paso del tiempo, pueden terminar deteriorándose hasta dejar de ser puntos de encuentro para la comunidad. Ese era uno de los riesgos que enfrentaba el Parque Mitológico El Mohán, ubicado en el barrio Claret, un escenario reconocido por sus esculturas y por representar parte del imaginario cultural de la ciudad.
Ahora, después de labores de recuperación, embellecimiento, pintura y restauración de las esculturas, el parque fue entregado nuevamente a los habitantes del sector. La recuperación se logró a partir de un trabajo articulado entre la comunidad y diferentes unidades de la Policía Nacional, con el acompañamiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, las Juntas de Acción Comunal de los barrios Claret y América y estudiantes de la Institución Educativa Darío Echandía.
Más allá de una intervención física, el reto está en que el lugar vuelva a tener vida. Un parque recuperado solo cumple su propósito cuando los vecinos lo ocupan, lo disfrutan y también lo protegen.
El valor de recuperar los espacios públicos
La jornada involucró al Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia, Patrulla Púrpura, UNDMO, Carabineros, Policía Comunitaria, Policía de Turismo y la Seccional de Investigación Criminal, SIJIN. La participación de distintos actores permitió convertir la recuperación del parque en un ejercicio de encuentro con los habitantes.
Para una ciudad como Ibagué, recuperar estos escenarios tiene un impacto que va más allá de la pintura o de la restauración de una escultura. Cuando un espacio público está en buenas condiciones y es utilizado por las familias, aumenta la posibilidad de que se convierta nuevamente en un punto de convivencia, recreación y encuentro entre vecinos.
Ese beneficio termina directamente en la comunidad, especialmente en los menores de edad, quienes necesitan lugares cercanos donde puedan jugar, compartir y aprovechar su tiempo libre en condiciones adecuadas.
El desafío ahora es cuidarlo y mantenerlo
El Parque Mitológico El Mohán representa además una oportunidad para fortalecer el sentido de pertenencia por los espacios que hacen parte de la identidad de Ibagué. La recuperación puede ser el comienzo de una nueva etapa, pero su permanencia dependerá de que quienes viven alrededor lo incorporen nuevamente a su cotidianidad.
El coronel Jhon Fernando Zambrano Barajas, jefe de la Seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía Metropolitana de Ibagué, destacó precisamente el trabajo conjunto con los habitantes y llamó a mantener esa articulación en asuntos de seguridad y prevención.
La tarea, sin embargo, no termina con la entrega. El verdadero resultado se verá cuando el parque permanezca limpio, las esculturas sean respetadas y las familias vuelvan a sentir que ese lugar les pertenece, porque recuperar un parque no es solamente arreglarlo: es devolverle a la comunidad un espacio para encontrarse, disfrutar y construir convivencia.