Modelo de Naciones Unidas en Ibagué: cuando los estudiantes de Ibagué se sientan a discutir el poder, la cooperación y el futuro del mundo
Hablar de un Modelo de Naciones Unidas es hablar de mucho más que estudiantes vestidos de traje, discursos y debates. Detrás de cada intervención hay horas de investigación, lectura, preparación y un ejercicio que puede resultar determinante para quienes están construyendo su visión del mundo: aprender a defender una posición sin necesidad de compartirla.
Ese es precisamente uno de los principales aportes del SBLMUN 2026, el Modelo de Naciones Unidas que desde hace 16 años desarrolla el Colegio San Bonifacio de las Lanzas y que se ha convertido en un espacio de formación académica para jóvenes de Ibagué, en esta edición participan 180 estudiantes de instituciones como Santa Teresa de Jesús, Samanes, Francisco de Paula Santander y Gimnasio Campestre, además del colegio anfitrión. Todos llegan con una tarea particular: representar intereses de países, organismos o figuras políticas y enfrentarse, desde el debate, a problemas que también ocupan las agendas internacionales.
La pregunta que pondrá a prueba sus argumentos
El tema central de 2026 es “Legitimidad de intervenciones extranjeras: ¿rescate democrático, derechos soberanos o interés estratégico?”, una discusión que está lejos de ser solamente académica. En un escenario internacional marcado por conflictos, tensiones geopolíticas y disputas por el poder, la intervención de un Estado en los asuntos internos de otro plantea preguntas difíciles: ¿cuándo puede justificarse una intervención?, ¿la defensa de los derechos humanos puede estar por encima de la soberanía?, ¿qué ocurre cuando detrás de una supuesta ayuda humanitaria existen intereses políticos o económicos?
Los participantes deberán acercarse a estas preguntas desde la perspectiva del país que representan y no desde sus opiniones personales. Esa diferencia es fundamental, porque obliga a investigar, comprender otras realidades y construir argumentos incluso cuando estos contradicen las propias convicciones, el ejercicio permite que los jóvenes se aproximen a dinámicas propias de organismos como Naciones Unidas, consejos internacionales y tribunales, mediante comités de debate en los que la negociación, la diplomacia y la búsqueda de acuerdos tienen tanto peso como la capacidad de hablar en público.
Una escuela de pensamiento más allá del aula
El verdadero valor de este tipo de experiencias está en las habilidades que permanecen cuando termina el debate. Investigar una problemática internacional, contrastar información, escribir una posición, escuchar al otro, negociar y defender una idea requiere competencias que también serán útiles en la universidad, en el trabajo y en la vida cotidiana.
El SBLMUN nació en 2011 y, desde entonces, sus temas han reflejado algunas de las grandes discusiones de cada época. Globalización, paz mundial, fronteras, ciudadanía global, COVID-19, organismos multilaterales, desarrollo sostenible, reconfiguración geopolítica y tecnológica y eficiencia de las instituciones internacionales han pasado por sus mesas de discusión.
Ahora, la pregunta sobre la legitimidad de las intervenciones extranjeras vuelve a poner sobre la mesa una realidad que los jóvenes no pueden observar desde la distancia: las decisiones tomadas por los gobiernos terminan teniendo consecuencias sobre millones de personas, por eso, formar ciudadanos capaces de analizar esas decisiones resulta especialmente relevante. No se trata de preparar únicamente futuros abogados, diplomáticos o profesionales de las relaciones internacionales, sino de entregar herramientas para comprender un mundo en el que las decisiones globales tienen efectos cada vez más cercanos.
Jóvenes que también encuentran su camino
La estructura del San Bonifacio de las Lanzas Modelo Naciones Unidas está liderada por estudiantes que han vivido previamente la experiencia como delegados. Es el caso de Juan Nicolás Cruz, Secretario General de 2026, quien ingresó al modelo en 2022 y desde entonces ha pasado por diferentes comisiones, entre ellas SUMMIT, Consejo de Seguridad, INTERPOL y la Corte Penal Internacional.
Su recorrido muestra cómo el modelo puede convertirse en un proceso de formación progresivo. Para él, la experiencia fortaleció habilidades de oratoria, comunicación, redacción, argumentación, pensamiento crítico y liderazgo, además de acercarlo a su interés por el Derecho y las Relaciones Internacionales, la Secretaría Académica está a cargo de Karen Cuadros Medina, vinculada a los Modelos de Naciones Unidas desde 2021 y con experiencia en diferentes comisiones. Su apuesta está enfocada en fortalecer el nivel académico y lograr que los participantes entiendan que la diplomacia también significa escuchar, negociar y reconocer otras perspectivas.
A ellas se suman Valeria Bermúdez Cardona, en la Secretaría de Prensa, y Luciana Herrera Orozco, en la Secretaría de Logística, quienes completan parte del equipo estudiantil encargado de convertir el modelo en una experiencia que trasciende las sesiones de debate.
Una oportunidad para mirar el mundo desde Ibagué
En una ciudad como Ibagué, donde muchas veces las discusiones internacionales parecen lejanas, espacios como el SBLMUN permiten acercar a los jóvenes a los grandes debates de la humanidad sin salir de su territorio, la apuesta, finalmente, no consiste solamente en saber quién tiene el mejor discurso o qué delegación obtiene un reconocimiento. El desafío es que cada estudiante termine la experiencia con más preguntas que respuestas, con mayor capacidad para escuchar y con mejores herramientas para entender que los conflictos del mundo rara vez tienen soluciones sencillas.
Después de 16 años, el SBLMUN mantiene abierta esa conversación. Esta vez, serán 180 jóvenes de Ibagué quienes tendrán que decidir, desde el papel que les corresponda representar, si una intervención extranjera puede ser realmente un rescate democrático, una vulneración de la soberanía o, en algunos casos, una estrategia para defender intereses que van mucho más allá de lo que dicen los discursos.