¿Por qué bajó el desempleo en Ibagué si la ciudad sigue entre las más golpeadas del país?
Aunque Ibagué redujo levemente su tasa de desempleo durante el trimestre abril-junio de 2026, la ciudad continúa ocupando el tercer lugar entre las capitales con mayor desocupación del país. Para Fenalco Tolima, detrás de esa aparente mejoría existe un fenómeno que merece una lectura más profunda: la disminución del indicador no estaría explicada principalmente por una mayor generación de empleo, sino por la salida de miles de personas de la fuerza laboral.
Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la capital tolimense registró una tasa de desocupación del 12,8 %, apenas 0,1 puntos porcentuales menos que en el mismo trimestre del año anterior. Sin embargo, esa reducción no fue suficiente para sacar a Ibagué del grupo de ciudades con mayores dificultades para generar empleo, ubicándose únicamente por debajo de Quibdó y Cartagena.
Para Daniel Orjuela, director ejecutivo de Fenalco Tolima, el comportamiento de las cifras evidencia un escenario atípico. Explica que durante el mismo periodo no solo disminuyó la cantidad de personas desocupadas, sino también la población ocupada y, especialmente, la fuerza laboral, es decir, quienes trabajan o buscan empleo activamente.
“La tasa de desocupación disminuye, pero también tenemos menos ocupados. Lo que está ocurriendo es que muchas personas están saliendo de la fuerza de trabajo y eso termina impactando el cálculo del indicador”, afirmó el dirigente gremial.
De acuerdo con el análisis elaborado por la unidad Fenaldata, 11.251 personas dejaron de hacer parte de la fuerza laboral frente al mismo trimestre del año anterior. Para Fenalco, esa disminución ayuda a explicar por qué el desempleo baja sin que necesariamente exista un crecimiento proporcional en la generación de puestos de trabajo.
El gremio también identificó un cambio en la composición de esa población. Según Orjuela, alrededor de 20.000 personas pasaron a dedicarse a oficios del hogar, mientras otras salieron del mercado laboral para continuar estudiando.
“En cualquier momento esas personas pueden volver a buscar empleo y ejercer presión nuevamente sobre la tasa de desocupación”, advirtió.
El empleo formal mantiene una señal positiva Pese al panorama general, Fenalco destaca un aspecto favorable. Durante el trimestre, el empleo formal continuó creciendo en la ciudad. Según el análisis del gremio, se generaron 5.499 nuevos empleos en la categoría de obreros y empleados particulares, comportamiento que atribuyen al esfuerzo del sector empresarial por mantener la contratación.
“Los empresarios de la ciudad vienen haciendo la tarea. El empleo formal viene aumentando”, señaló Orjuela.
Sin embargo, el comportamiento no fue igual para todos los sectores. Fenalco advierte que el trabajo independiente y el emprendimiento registraron una reducción importante, situación que considera preocupante debido al papel que cumplen estas actividades en la generación de ingresos y empleo.
Otro de los aspectos que preocupa al gremio es la alta dependencia que mantiene Ibagué frente a la contratación estatal. Fenalco sostiene que durante este trimestre la ciudad perdió ocupación en actividades relacionadas con la administración pública, la educación y la salud, comportamiento que relaciona con los ciclos propios de contratación y con las restricciones derivadas de la Ley de Garantías.
“Cuando disminuyen esos ciclos de contratación, el mercado laboral de Ibagué siente inmediatamente el impacto. La ciudad mantiene una dependencia muy fuerte del empleo público”, explicó el director de Fenalco.
Adicionalmente considera que el principal desafío consiste en fortalecer la inversión privada y consolidar el ecosistema empresarial para reducir la dependencia del Estado.
Entre las apuestas planteadas se encuentran impulsar la atracción de nuevas empresas mediante iniciativas como Tolima Centro de Inversión, fortalecer el emprendimiento con programas de capacitación y acompañamiento, y aprovechar sectores como la construcción, el turismo y la economía cultural para dinamizar la generación de empleo.
Fenalco también considera que los anuncios relacionados con nuevos proyectos de vivienda podrían convertirse en un impulso para el sector constructor, una actividad que históricamente ha tenido una alta capacidad para generar empleo en la ciudad.
Aunque el desempleo disminuyó levemente según las cifras oficiales del DANE, el análisis del gremio deja sobre la mesa un debate más amplio: la necesidad de que esa reducción responda, en el futuro, a un crecimiento sostenido de la economía y no únicamente a una menor participación de ciudadanos en el mercado laboral.