Medidas comerciales buscan más productividad, competitividad y salvar empleos en beneficio de la industria textil-confección
El Gobierno a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, le ha cumplido a la industria textil-confecciones a través de diferentes mecanismos y programas, para ayudarla a ser más productiva, más competitiva, a salvaguardar empleos y a crear nuevas alternativas laborales.
En el marco de Colombiatex de las Américas, Mario Valencia, delegado por la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas, recordó que una de las primeras decisiones que adoptó el Gobierno del presidente Gustavo Petro, en el inicio de su mandato, cumpliendo su promesa al sector, fue la aplicación del arancel del 40 %, el máximo consolidado permitido por la Organización Mundial del Comercio, OMC, a las importaciones de confecciones que lleguen desde los países con los que Colombia no tiene acuerdo comercial.
“El objetivo de la medida, solicitada por años desde la misma industria, es promover la competitividad de la industria nacional, los puestos de trabajo, el equilibrio en el comercio internacional, una mayor generación de valor agregado y más productividad de la industria nacional de confecciones”, recordó en su momento la Ministra Morales.
Más recientemente el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo definió el arancel 0 % a la importación de 37 productos, que son insumos y materia prima para la elaboración de prendas de vestir, confecciones y zapatos, y que no cuentan con registro de producción nacional.
Esta decisión impulsa la reducción de costos de producción de la industria y establece una cancha equilibrada para que la industria nacional compita en mejores condiciones con la oferta de las importaciones.
Igualmente, cerrando el 2025, se adoptó el 0 % de arancel para otras 10 subpartidas correspondientes a hilados naturales y sintéticos que se importen al país y que también son materia prima para las industrias de las confecciones y del calzado. Aunque estos hilados se producen en Colombia, no existe la suficiente oferta en el mercado nacional, por lo que la industria está absorbiendo toda la producción.
De esta manera, se garantiza que la industria, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas tengan hilados de algodón y sintéticos suficientes para la elaboración de prendas de vestir, de ropa para cama y para cocina y de zapatos, entre otras manufacturas.
“Al bajar a 0 % el arancel, se genera una facilidad e incentivo para la importación de esos hilados, pero además se reducen los costos de producción para los sectores de las confecciones y del calzado y les ayuda a ser más competitivos”, explicó Mario Valencia.
De otro lado, esta industria ha contado con el apoyo de diferentes programas como Fábricas de Productividad, por medio del cual, solo en el sector textil, se destacan más de 740 intervenciones desde 2022 y un aumento acumulado de productividad del 32,83 % al 2025.
También se ha trabajado con las empresas de este sector en asistencia técnica para mejorar productividad y competitividad en regiones estratégicas, incluyendo certificación de calidad de la fibra de algodón, y se han beneficiado además del programa territorios clúster que es un programa de cofinanciación y acompañamiento, entre otros.
Hay que recordar que el sector textil-confección es uno de los motores de la economía, que ha representado, junto con marroquinería y calzado, el 10 % del producto interno bruto, PIB, manufacturero y es un dinamizador de la economía popular, de las micro, pequeñas y medianas empresas y de los encadenamientos productivos.
Datos a septiembre del 2025 revelan que este sector ha aumentado su producción en 7,5 % y sus ventas en 1,8 %,
Entre enero y octubre del 2025 la industria textil-confección exportó en conjunto, US$517 millones, principalmente a Estados Unidos, Ecuador, Perú y México.