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Ibagué - Colombia, 24 de Mayo de 2017
Dia del Orgullo Tolimense

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Día del orgullo Tolimense | 28 Abr 2017 - 1:53 pm | Por: Equipo Ecos del Combeima

“El Tolima ha tenido una gran importancia para la cultura del país y el mundo, tenemos que dejar la idea de que somos una tierra de segundo orden”: William Ospina

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Culminó el conversatorio entre el reconocido escritor y poeta William Ospina, Carlos Orlando Pardo y Juan Pablo Sánchez, en donde se tocaron temas de etnicidad, amor por la tierra, protección ambiental, división territorial, reforma agraria, política nacional e importancia literaria en el Tolima, entre otros.

La vida y obra de William Ospina es todo un bestseller de Orgullo Tolimense, en la décima versión del Día del Orgullo Tolimense organizado por Ecos del Combeima, se le rindió un sentido homenaje en que se explotó al máximo su conocimiento en literatura, etnografía, cultura, política y protección ambiental.  

William Ospina nació el 2 de marzo de 1954 en Padua, Herveo-Tolima. Su padre era el cantante de folclore colombiano, Luis Ospina. Estudió derecho y ciencias políticas en la Universidad Santiago de Cali. Desde su juventud se dedicó a la escritura a través del periodismo y la literatura.

“Tengo que dar las gracias a Juan Pablo Sánchez por este homenaje y al señor Arnulfo Sánchez por crear esta tradición, para mí venir a Ibagué siempre es una fiesta de fraternidad y por eso aprovecho para agradecer esta ocasión. Los premios literarios son importantes en la medida que estimulan pero no sé si deberían existir porque no siempre es posible reconocer los esfuerzos de todos, hay obras que se publican hoy y solo se conoce su valor décadas después, además cuando hay 200 concursantes y quedan 10 no sé si se pueda decir que hay justicia real, siendo los premios tan buenos nadie se niega a recibirlo y uno agradece que lo tengan en cuenta, pero uno tiene un riesgo de invisibilidad otras obras”, expresó el escritor al iniciar el conversatorio. 

Remembranza de Carlos Orlando Pardo sobre William Ospina

En el año 80 cuando conocí a William Ospina en la Universidad de París, alguien me dijo ‘ese es escritor y es tolimense’, en ese entonces él estaba en el inicio de esa carrera vertiginosa que ostenta actualmente, dos años después en el concurso Nacional de Ensayo, William Ospina salió a la palestra y a partir de entonces se multiplicaron los premios hasta llegar al Rómulo Gallegos, el Nobel latinoamericano. 

Ayer en la mañana no me fue extraño ver la portada de El Espectador con una foto de Nicolás Maduro, pero me sorprendí al ver el titular y encontrar que era una carta de William Ospina dirigida al presidente venezolano, en este país todo el mundo hace cartas pero no a todo el mundo El Espectador se las publica. 

Esto significa que con él ha venido cambiando la invisibilización de los escritores, pues siempre se les admira por sus obras pero no se valora su opinión. 

La política es la segunda pasión de los colombianos luego del fútbol, cosa que estaría bien si fuera lo que debería ser, es decir la ciencia de construir la felicidad de los habitantes de un territorio, uno de los deberes del mundo es proteger el equilibrio de la naturaleza y proteger nuestros recursos, por lo cual la política debería servir a este propósito, infortunadamente no se dedica a eso, todos sabemos que cuando se habla de política siempre se mencionan cosas negativas y cuando se convoca a elecciones se hace en nombre de grandes sueños, es triste que la política no esté cumpliendo con nosotros en cumplir sueños sino en eternizar los odios. 

¿Cuándo surgió la decisión de combinar la actividad literaria con el periodismo? 

William Ospina

Más que una decisión fue una oportunidad, a mí siempre me interesó el periodismo porque crecí leyendo El Tiempo y El Espectador, que iban formando semana a semana la vida intelectual del país, de manera que mi relación con el periodismo es respecto al tema cultural y de opinión, nunca busqué tener una columna pero a partir de un momento supongo que por los libros y reconocimientos empecé a recibir invitaciones para escribir columnas de opinión en diferentes medios, la primera persona que me lo propuso fue Patricia Lara en la revista Cambio 16, luego María Elvira Bonilla me ofreció escribir en la Revista Cromos, posteriormente cuando El Espectador volvió a ser diario los directivos me pidieron pasar mi columna ahí, desde ese momento empecé a descubrir que sí tenía lectores y para mí es un honor contar con un espacio para expresar mis opiniones sobre temas diversos. 

Política y movimientos sociales en América Latina 

William Ospina ha asumido posiciones políticas y controversiales en cuanto al periodismo de crítica, pero 

¿Cuáles fueron sus motivos para defender la Revolución Bolivariana de Chávez, enviar una carta a Maduro invitándolo a la autocrítica o su supuesto apoyo a Zuluaga en las pasadas elecciones? 

La verdad es que yo más que responder a los idearios de una posición política particular o de un partido tengo unas convicciones, en un continente tan injusto como América Latina donde la mayoría de personas viven postradas en la pobreza y en un país donde el dolor humano es tan grande como en Colombia, me forjé un principio y es que siempre admiraré a quien hace algo por los humildes y criticaré a quien solo beneficia a los grandes poderes del mundo. 

Me asombra que a veces los medios de comunicación no sean equilibrados a la hora de transmitir los hechos históricos, cuando Chávez iba a tomar el poder ya se decía todo lo que se dice actualmente de él, lo criticaban antes de tomar el poder porque se pronunció contra el poder de los capitales y por declarar que iba a dedicar la riqueza petrolera de su país para combatir la pobreza.

Sé que la Revolución Bolivariana ha hecho grandes esfuerzos por la gente humilde, eso no significa que yo esté dispuesto a acolitar cualquier atropello que se cometa, pero soy firme en mi posición y en no dejarme llevar por lo que los medios de comunicación dicen. 

Venezuela me parece un paraíso de paz comparado con Colombia, allá en los últimos 10 años si ha habido 100 muertos por cuestiones políticas es mucho y eso comparado con Colombia es una cuestión mínima, en nuestro país el paramilitarismo se regó por todas partes y tuvimos miles de muertos por exterminio, no hay objetividad ni equilibro en los medios pues ponen el grito en el cielo por cualquier cosa que pasa en Venezuela pero nunca movieron esa campaña en Colombia con tantas atrocidades que vivimos. 

Eso ha hecho que haya expresado mi opinión sincera pese a que es muy difícil ir contra la corriente de la opinión oficial, he sentido solidaridad con el proceso venezolano y lo he dicho públicamente, asumo que corro el riesgo de estar equivocado pero lo acepto con mi corazón.  

Carta a Nicolás Maduro 

En este momento sentí la necesidad no solo de expresar solidaridad sino también la necesidad de expresar mis temores y críticas, en Colombia, en EE.UU, en Francia, en donde sea criticaré los ataques a los movimientos populares y por eso lo estoy rechazando en el caso de Venezuela, me parece que allí hay riesgo de que el Gobierno no convoque elecciones porque piensan que van a perder, mi carta dice que si son una revolución democrática tienen que ceder a las elecciones y correr el riesgo de perder.

A veces aunque uno tenga la razón y esté luchando por la verdad tiene que ceder ante la voluntad del pueblo y la democracia, por eso le pedí que convoque a elecciones, pues nunca he pensado que la cárcel o la inhabilitación de los adversarios sean herramientas democráticas. 

Un apoyo inventado por los medios 

Con respecto a Óscar Iván Zuluaga habían circunstancias en el 2014 que me llevaron a escribir una columna en que dije que de los dos candidatos Juan Manuel Santos me parecía el peor, nunca dije que Zuluaga o mucho menos Uribe fueran unos santos, para mí Juan Manuel Santos es la encarnación de la vieja bancada con que se ha gobernado el país. 

Para mí ninguno de los dos eran buenos, dije que si Óscar Iván Zuluaga ganaba yo siempre estaría en la oposición y dije además que la paz de Santos no me convencía porque solo quería quitar del medio a la guerrilla para vender el país a las multinacionales. 

El que quiera realmente traer la paz al país tiene que hacer unas profundas reformas sociales, pero quieren hacer una paz sin esto y por eso no creo en ella. 

Colombia: Una simbiosis de muchas etnias y en donde los colombianos pensamos como europeos, bailamos como africanos pero hablamos como latinos

A Colombia siempre la unió la cultura y la dividió la política, somos un país indígena, africano y español, los tres componentes tienen el mismo peso en la cultura actual, somos un país mestizo-mulato y eso no es una descripción solamente étnica o de sincretismos religiosos, quienes han sabido hacer la síntesis de la cultura colombiana son los autores de los pasillos, cumbias, vallenatos, rancheras , bambucos etc., en la música está la síntesis de lo que somos, mientras la política nos opone y fragmenta la cultura nos une y demuestra que los elementos indígenas y africanos pueden danzar y cantar juntos, la cultura siempre tuvo esa característica. 

Nuestro pueblo ha sido capaz de convivir con la diversidad y la riqueza cultural, por eso creo tanto en ella como el único instrumento con el que vamos a construir la paz y la armonía, cuando el pueblo tome la decisión de hacer la paz por sí mismo ésta realmente llegará. 

Sangre indígena y literatura 

En la literatura nadie se fijaba en nuestros indígenas y su historia, William Ospina desde su primera antología de historia precolombina empezó a apasionarse por este mundo,  tanto por los que existían en el continente como los que llegaron a construir la historia, él redescubrió este mundo ante nuestros ojos, ¿Cuál fue su motivación para empezar con este proyecto?

Cuando estuve viviendo en Europa una de las cosas que más admiraba de su cultura era cómo reconocían el pasado y contaban su historia, siempre han estado recreando las guerras, los inventos, los imperios, es un continente donde la memoria del pasado es un factor muy importante, quedé con la idea que los ha hecho grandes ese empeño de reconocer quiénes eran y cómo llegaron a lo que son. 

Eso me llevó a recorrer la historia de nuestro continente, siempre crecimos con la idea de que éramos países de segunda categoría en donde no había belleza ni cultura, necesitamos aprender a ver quiénes somos en realidad, en qué somos originales y qué es lo valioso de nuestra tierra.

Por eso me pareció importante escribir un libro para redescubrir nuestra historia, pese a que siempre se deslegitimó al indígena en el Tolima siempre se declaró un gran respeto por su cultura y la leyenda oficial siempre revindicó la raza indígena y sus luchas, el sur del Tolima fue una región muy importante de esas luchas y me parece que esto es muy valioso en nuestra región, nunca asumimos la actitud de menosprecio por lo propio por ese costado sagrado de nuestra nacionalidad pero tampoco dejamos de  lado que pertenecemos a la cultura Europea y debemos enriquecer la lengua española que hemos heredado. 

¿En qué se diferencia la conquista por el Amazonas a la del Caribe Colombiano?

La conquista del Caribe fue primero y es difícil hablar de ambas, Europa intentó conquistar pero dominar todo el océano es muy difícil, España fundó naciones en el Caribe y pensaría que fue más difícil su conquista porque se enfrentaron al reto de someter a pueblos indómitos como los Tainos que se resistieron a la dominación y a la vez a las otras potencias que se peleaban la hegemonía.

Los españoles se llevaban el oro pero los ingleses se lo robaban de los barcos, la conquista del Caribe por eso fue muy difícil para España, de la conquista del Amazonas y del interior apenas estamos aprendiendo pues no se dio en medio de los reflectores que tuvieron México o Perú, pero nuestra historia es muy rica y creo que se escribirán muchos libros y se harán muchas películas sobre lo que pasó en Colombia. 

AngloGold Ashanti anunció que se retira de Cajamarca a un mes de la Consulta Popular Minera 

Me parece muy bien que la multinacional se retire, es lo más decente que pueden hacer porque el pueblo no los quiere en su territorio, ojalá no se vayan con la intención de volver pronto, así como la multinacional se va ciertos políticos que son cómplices del saqueo de los recursos naturales de nuestro país y ceden a espaldas de nosotros los tesoros ambientales también deberían retirarse. 

Origen del Tolima como Estado Soberano y nacimiento del Orgullo 

El Tolima es un territorio muy singular sobre el cual se debe estudiar mucho, es la síntesis de muchas cosas en nuestro país, pues buena parte de las cumbres nevadas y volcanes están en su territorio, el principal río del país lo atraviesa, la historia del país ha pasado de muchas maneras por aquí como en las guerras, las obras de los liberales radicales, las luchas indígenas etc.

El historiador cajamarcuno, Hermes Tovar, nos contó que hubo una gran reforma agraria en el siglo 19 y estamos en punto en que necesitamos que este fenómeno se repita. El Gobierno de la segunda mitad del siglo 19 repartió entre los campesinos del centro del país un millón de hectáreas que fueron aprovechadas por los colonos antioqueños que llegaban a la zona del viejo Caldas, ese millón de hectáreas entregadas bajo el Gobierno radical de los Estados Unidos de Colombia produjo la riqueza que mantuvo viva a Colombia durante un siglo, estas tierras se convirtieron en lo que conocemos como la zona cafetera y se crearon a partir de una reforma agraria bien hecha. 

La única bonanza económica que hemos tenido en Colombia surgió a partir de ella, el Gobierno en ese entonces no les quitó la tierra a los terratenientes sino que llegó a un acuerdo con ellos para dárselas a los campesinos y que empezaran a producir, esta negociación evitó los odios y la persecución, hoy en día Colombia tiene más de 20 millones de hectáreas sin producir y por eso es tan urgente plantear una verdadera reforma agraria. 

La poesía y la huella de Aurelio Arturo 

En mis años jóvenes creía conocer muy bien la poesía colombiana y amaba a los poetas de la época, en Europa un amigo me habló de Aurelio Arturo y cuando volví a Colombia conseguí su libro y quedé tan deslumbrado con su obra, su sensibilidad pero me intrigaba que no existiera una gran imagen de él. 

Él era un ser casi invisible, magistrado de un tribunal, me intrigó al punto que traté de averiguar por su vida y conseguí la dirección de su hija a quien visite y le pedí que hablara sobre él, luego traté de hacer una analogía y así escribí ese ensayo que mereció el premio de la Universidad de Pasto, fue mi manera de agradecer y rendir homenaje a ese poeta que me marcó. 

Hay tanto que decir sobre la poesía que es difícil abarcarlo todo, vivimos en un país donde se ha tenido una gran tradición y tenemos una característica muy curiosa, en muchos países la producción literaria se concentró en su capital, sin embargo en Colombia ésta se ha presentado a lo largo de todo el territorio, el mapa de Colombia es un mapa literario, los escritores han sido fieles a la geografía resaltando las características y diversidad de cada región del territorio. 

Carlos Orlando está haciendo un gran esfuerzo en convocar diferentes autores a través de su editorial para visibilizar la riqueza literaria del país, cada poeta es la voz de una región y de una comunidad, de una manera de amar y de sentir, Colombia es un mosaico de maneras de mirar el mundo. 

El Tolima, cuna de escritores 

No me atrevo a decir cuál es la causa de tanta riqueza literaria en el Tolima, pero desde siempre hubo un amor por el territorio y una voluntad de hacer poesía reflexiva, con una gran tendencia a sentir y pensar los grandes misterios del mundo.

Toda literatura busca cosas similares y no podemos decir que la de una región sea superior a la de otra, de lo que sí podemos estar orgullosos es de tener escritores que se han esmerado por exaltar la gratitud por la tierra y las tradiciones. 

¿Cómo lograr unir a Colombia bajo un mismo fin? 

Colombia fundamentalmente está divida en tres países, un país de tierra caliente que llega hasta los 800 metros de altura, un país de climas medios que llega hasta los 2.000 metros y otro país de cumbres heladas que va por encima de los 2.000 metros, los tres son muy distintos y no han aprendido a comunicarse bien.

Nuestra división es tiránica con respecto a la geografía, Riohacha o Santa Marta, a pesar de estar tan lejos forman un mismo país por su espíritu, libertad y alegría, mientras que las regiones del centro como Boyacá y Nariño forman otro, es importante buscar la integración no solo horizontal sino también vertical, pues el tema es más complejo y va más allá de la fragmentación de un mapa.

El Tolima contiene esos tres países y por eso es tan importante la reflexión de tantos pensadores e historiadores de esta región, el Tolima fue un departamento de caminos, pues por aquí pasaron varios próceres de la patria descubriendo la montaña y una idea del paisaje que se apoderó del mundo, el romanticismo en Europa fue un movimiento que nació del diálogo de los paisajes europeos y americanos. 

Nuestro territorio ha tenido una gran importancia para la cultura del país y del mundo, tenemos que dejar la idea de que somos una tierra de segundo orden pues tenemos las grandes preguntas y podemos formular las grandes respuestas, hemos tratado de ser fieles a la historia y el Tolima tendrá que apostarle a los grandes desafíos que trae el mundo sobre todo los ambientales.

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