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IBAGUÉ - COLOMBIA, 15.Noviembre.2018
Prabyc
  |   27.Octubre.2018   |   Por:  
EL ESPECTADOR

El lío de tener mascotas en los edificios

Pit Bull Terrier
Crédito: 
Tomado de Internet
Nadie puede limitar el número de animales que usted tenga en su vivienda, sin embargo hay que ser consecuente con el espacio del inmueble.

 

Las administraciones de los conjuntos reciben a diario quejas. Las más comunes, por el número de animales en apartamentos, algo que genera ruidos y malos olores; la segunda, el descuido de los propietarios que los dejan salir a hacer sus necesidades en cualquier lugar. Cuenta Javier Medina, trabajador de una unidad residencial en La Alhambra, al norte de Bogotá, que hay personas que tienen hasta cuatro animales en un espacio de 68 metros cuadrados. “O perros grandes en apartaestudios que dejan solos”, cuenta. Entonces el problema no es que a unos les gusten las mascotas y a otros no; el asunto es que aunque los animales tienen derechos, sus dueños tienen obligaciones. Legalmente no se puede prohibir tener animales, pero sí hay normas de convivencia que deben ser tenidas en cuenta, pues en las construcciones modernas se deben compartir espacios comunes.

Varias sentencias de la Corte Constitucional han dicho que las personas están en todo su derecho de tener animales domésticos en lugares residenciales, porque eso hace parte de una decisión de vida que está relacionada con el libre desarrollo de la personalidad. Pero es que hay personas que se excusan en esto para evadir sus responsabilidades.

También hay quienes se exceden en los controles. Una de las reglas que más molesta a quienes tienen mascotas es que en algunos conjuntos les prohíben el uso de la puerta principal y deben usar la salida vehicular, lo cual es un riesgo para el animal y su amo. Las quejas también se refieren al ruido. ¿Pero cómo prohibirle a un perro que ladre o a un gato maullar? Explican veterinarios que “lo que se puede hacer en este caso es que los dueños controlen la ansiedad de su animal para evitar el ruido”.

En las asambleas de propietarios este suele ser un tema espinoso y por eso, generalmente, termina sin consenso. Es necesario ponerse de acuerdo para evitar problemas. En la Red Zoocial habíamos contado el caso de Luis Jiménez, quien vive hace tres años en un conjunto con su mascota, que lo acompaña hace seis. Pues resulta que hay un perro en su edificio que ataca a todos. Habló con la administración y los dueños se comprometieron a ser más cuidadoso, pero no lo hicieron.

Luis se ganó el odio de sus vecinos por quejarse del comportamiento del perro y el animal sigue siendo agresivo. Y los nuevos administradores no quieren intervenir. Él puso una denuncia en la Fiscalía, pero no ha logrado nada. Deberá mudarse.

Tomado de: elespectador.com