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La dura realidad detrás de las cuentas del Gobierno Nacional con el maíz amarillo del Tolima para PepsiCo

Mientras el Gobierno y una multinacional hablan de alianzas para comprar maíz, en municipios como Valle de San Juan advierten que la producción está golpeada por la sequía y que ni siquiera hay garantías de siembras futuras.
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8 Sep 2026 - 6:23 COT por Ecos del Combeima

El anuncio de posibles acuerdos entre el Gobierno Nacional y PepsiCo para que el Tolima se convierta en proveedor de maíz amarillo contrasta con una realidad mucho más dura en el territorio.

Y es que en varias zonas del departamento el cultivo se ha perdido por las altas temperaturas y los incendios forestales, y ni siquiera habría condiciones para sembrar en el corto plazo.

En municipios como Valle de San Juan, donde históricamente el maíz ha sido uno de los cultivos fuertes, el panorama hoy es de incertidumbre total por cuenta de la sequía.

El alcalde John Anderson Bonilla Cortés explicó que, aunque la idea de conectar directamente a productores con grandes compradores puede ser positiva en condiciones normales, hoy el problema de fondo es la ausencia del cultivo.

El mandatario señaló que el principal obstáculo no está en la comercialización, sino en el inicio mismo del ciclo productivo, afectado por el clima y la pérdida de estabilidad del sector.

“Esas son las noticias que uno hubiese querido recibir hace tiempo, cuando había cosecha. (…) El único inconveniente que le digo al ministro es que nos ayude mucho porque no se puede sembrar en este momento”, dijo.

Recordó además que la falta de lluvias se extendería hasta inicios del próximo año, lo que aplaza cualquier posibilidad de reactivación de la siembra y agrava la situación económica de los campesinos, que ya vienen de varios ciclos con pérdidas.

En ese contexto, incluso mecanismos como la compra anticipada de cosechas pierden viabilidad, ya que los productores no están dispuestos a comprometer una producción que hoy no tiene garantías por el riesgo climático y la inestabilidad del mercado.

“Yo creo que esta cosecha no va a haber en el municipio por las temperaturas”, agregó.

El propio mandatario reconoce que el modelo basado en compras anticipadas o acuerdos con la industria difícilmente funciona en estas condiciones, porque el riesgo en el campo se ha disparado tras varios años de pérdidas.

Mientras en el nivel nacional se habla de asegurar materias primas para la industria, en el territorio la preocupación es más básica: volver a tener condiciones para sembrar maíz.