Así fue el operativo contra la minería ilegal que dejó maquinaria destruida por más de $1.000 millones en el Tolima
Un nuevo golpe contra la minería ilegal se registró en el sur del Tolima. En medio de la operación denominada ‘Pijaos VIII’, la Policía Nacional destruyó maquinaria y equipos avaluados en más de $1.092 millones, que eran utilizados presuntamente para la explotación ilícita de yacimientos de oro en jurisdicción de Chaparral.
La intervención se desarrolló en la quebrada Conservas, afluente del río Saldaña, donde las autoridades identificaron e intervinieron cinco unidades de producción minera que operaban al margen de la ley, de acuerdo con el reporte oficial.
Durante el operativo fueron destruidas cinco excavadoras, tres motores industriales y dos motobombas. Estos equipos eran empleados para desarrollar las actividades extractivas, que generan preocupación por sus posibles efectos sobre los ecosistemas y las fuentes hídricas de la región.
Según la valoración entregada por la Policía, la maquinaria intervenida representa un valor superior a los mil millones de pesos. A esta cifra se suma la capacidad de producción que tendrían las unidades, estimada en aproximadamente 2.600 gramos de oro mensuales destinados al mercado ilegal.
El operativo también habría afectado en $164 millones las finanzas criminales del Frente Gerónimo Galeano, perteneciente al Estado Mayor Central, según el balance de las autoridades. La intervención busca debilitar los recursos económicos que, de acuerdo con la información oficial, esta estructura obtendría de actividades ilícitas.
La operación representa un nuevo esfuerzo de las autoridades para combatir la explotación ilegal de minerales en el departamento, una actividad que puede ocasionar alteraciones en los cauces, deterioro de las riberas y afectaciones ambientales, dependiendo de las técnicas empleadas.
La quebrada Conservas, por su conexión con el río Saldaña, se encuentra en un entorno donde la protección de las fuentes hídricas resulta fundamental para las comunidades y los ecosistemas del sur del Tolima.
Desde la Policía Nacional señalaron que estas acciones buscan frenar las economías ilícitas y proteger los recursos naturales, además de reducir la capacidad financiera de las estructuras criminales que presuntamente se benefician de esta actividad.
Con la destrucción de los equipos, las autoridades reportaron una afectación económica significativa a la infraestructura minera ilegal en Chaparral. No obstante, los resultados divulgados corresponden al balance oficial de la operación y no se suministraron detalles adicionales sobre posibles capturas durante la intervención.
La Policía aseguró que continuará adelantando acciones contra la explotación ilícita de yacimientos mineros en el Tolima, con especial atención a las zonas donde estas actividades puedan comprometer las fuentes hídricas y fortalecer las economías de grupos armados ilegales.