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¿Hemos dimensionado que Ibagué esté en la Red de Ciudades Creativas de la Unesco?

La tarea es sostener sin cálculos políticos, como suele ocurrir cuando llega una nueva administración de borrar las banderas de sus contendores, por buenas que sean.
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25 Jul 2022 - 9:08 COT por Ecos del Combeima

Algunos piensan que es un  triunfo exclusivo de los artistas, otros lo ven como una excusa para derrochar, pero realmente es una oportunidad gigante para: reducir las desigualdades sociales y económicas, revitalizar espacios urbanos y fortalecer el turismo a través la identidad de ciudad con atributos de la música, la creatividad y la innovación.

Recientemente se llevó a cabo el foro de alcaldes de la ‘XIV Conferencia Anual de la Red de Ciudades Creativas de la Unesco’ en Santos, Brasil. Un evento mundial con alcaldes de todos los continentes, que trabajan en fortalecer las condiciones sociales de 300 ciudades del mundo y, a la vez, promover el rol de la cultura y la creatividad en la mitigación de las desigualdades sociales y económicas.

En el pasado, desde estos espacios de opinión, hemos reclamado que Ibagué sea protagonista a nivel nacional e internacional al aprovechar sus fortalezas culturales, su historia y su misma ubicación geográfica. Hoy lo está haciendo de alguna manera, y oes oportuno no solo reconocerlo, sino también hacer votos para que se potencialice este y demás logros internacionales que benefician a todos los ibaguereños.

La oferta académica en música y artes, la infraestructura para la cultura, los eventos,  y hermanamientos con otras ciudades como Chengdú (China), Salvador Bahía (Brasil), Morelia (México) y Valparaíso (Chile), fueron eslabones fundamentales en la selección que hizo la Unesco; por lo tanto este y el próximo gobierno municipal tendrán que mantenerlos y fortalecerlos con decisión.

Ibagué podrá cooperar activamente con otros lugares del mundo que integran esta red, que tiene como finalidad, entre otras cosas, promover el desarrollo urbano sostenible, fortalecer la cultura y generar crecimiento económico para todos sus habitantes.

La tarea es sostener sin cálculos políticos, como suele ocurrir cuando llega una nueva administración de borrar las banderas de sus  contendores, por buenas que sean. Mantener este título es una necesidad porque al ingresar a la Red de Ciudades Creativas, se adquiere la responsabilidad de implementar los programas y proyectos del Plan Municipal de la Música: Ibagué Creativa 2021-2025.

El aporte que esta designación hace a la economía, al turismo y a la identidad de ciudad, marcará un rumbo trascendental para la Ciudad Musical de Colombia.

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La reflexión no es comparar a Ibagué con Medellín para encontrar lo que falta, sino para entender qué funciona allá y cómo apropiar lo que nos convenga acá en nuestra escala y con nuestra propia identidad.

Aunque no tenemos experiencias similares, sí hemos afrontado con grandeza y determinación esa ilegalidad minera, y toca seguirlo haciendo hasta encontrar una solución definitiva.

Porque si no los cuidamos, difícilmente podremos aspirar a un futuro distinto.

Porque la pregunta de fondo sigue intacta: ¿la economía circular está transformando el modelo de desarrollo o se está convirtiendo en una narrativa conveniente para justificarlo?

La propia cumbre lo dijo sin rodeos: el desafío ya no es conceptual, es de articulación, y ahí está el punto clave. Nuestras ciudades no necesitan más diagnósticos, pues estamos sobre diagnosticados, sino que necesitan ejecución.

Porque aquí no solo integramos especies, también las ponemos a producir… aunque el único negocio rentable siga siendo el de siempre.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.