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Área Metropolitana Ibagué, Cajamarca, Piedras y Alvarado

La protección ambiental, hídrica y de gestión del riesgo del territorio requiere acciones conjuntas.
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Ecos del Combeima
14 Feb 2022 - 8:54 COT por Ecos del Combeima

En la medida que las ciudades desarrollan su entorno,  administra la prestación de servicios públicos, gestiona la movilidad,  contiene los riesgos, avanza en la protección ambiental y de las cuencas hídricas todo enfocado en un conjunto de políticas necesarias para atender el crecimiento constante de la población, vemos que los límites territoriales cada vez se estrechan más con los municipios circunvecinos y obliga a interrelacionarse de forma eficiente y planificada, pues lo que pasa en Ibagué, Cajamarca, Piedras y Alvarado necesariamente toca y afecta a cualquiera de los vecinos territoriales.

Las razones por las cuales pensar en constituir una Área Metropolitana de la capital del Tolima con los municipios circunvecinos requiere definitivamente un Estudio Técnico de factibilidad, sin embargo podemos tener inicialmente las siguientes justificaciones, que abren el debate sobre los beneficios de avanzar en este esquema asociativo.

La protección ambiental, hídrica y de gestión del riesgo del territorio, requiere acciones conjuntas, pues las conexiones hídricas que abastecen a los 4 municipios se pueden ver gravemente afectadas por los distintos fenómenos o la mala gestión rural de sus territorios, cualquier acción de minería o de cultivos mal manejadas con fertilizantes contaminantes o la mala gestión del agua de alcantarillado qué se vierten por las tuberías y llegan a la ríos y quebradas, o fenómenos naturales cómo la posible explosión del Cerro Machín o el nevado del Tolima, requiere acción conjunta de todos.

La Seguridad Alimentaria Integral, en primer lugar Cajamarca y su corregimiento Anime, es conocido como despensa agrícola de Colombia, demostrando la riqueza de sus suelos y su labor decidida en la producción alimentaria, por el lado esta Ibagué con sus 17 corregimientos, Piedras y Alvarado, tienen la potencialidad de planificar de una mejor forma la producción alimentaria para avanzar en una central de abastos integral, eliminando los intermediarios mafiosos, estableciendo precios más cómodos, tanto para el productor como para el comprador final, generar condiciones que permitan un mejor desarrollo de las vías rurales, apoyo técnico  y la decisión gubernamental de avanzar en una estrategia de seguridad alimentaria para nuestros territorios, tratando con la Región Administrativa Planificación Especial RAPE una mejor gestión del comercio de tales productos en la capital de la república, pensando también a su vez la transformación del producto rural con un valor agregado, que permita substituir las 16 millones de toneladas que actualmente se importa, produciendo excedente para llegar a mercados extranjeros.

La Seguridad y Convivencia ciudadana es otro eje fundamental, pues actualmente ya se encuentra con la Policía Metropolitana qué gestiona desde hace más de 10 años los Planes Integrales de Seguridad de convivencia de estos cuatro municipios de forma conjunta y con mucho éxito, justificado por la continuidad de problemáticas de delincuencia común y organizada que afecta de forma uniforme a todo el territorio de la metropolitana.

Podemos seguir analizando aún más razones de gestión de movilidad, promoción de turismo y demás acciones públicas necesarias de trabajar en equipo con los cuatro entes territoriales, insistimos con el presente artículo de opinión, solamente pretendamos abrir el debate.

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