Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Carné de vacunación obligatorio

Aunque varios expertos afirman que es muy complejo asegurar que habrá una cuarta ola de contagios en Colombia próximamente, lo cierto es que la variante Delta ya llegó a nuestra región.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
26 Oct 2021 - 8:19 COT por Ecos del Combeima

La “variante preocupante”, como recientemente llamó la OMS a la variante Delta del SARS-CoV-2, recientemente llegó a nuestra región y es llamada así porque se propaga más rápido y produce enfermedades más graves, que las cepas anteriores, a la población no vacunada. Con un antecedente de baja auto protección por parte de la ciudadanía en general y con la existencia de personas que aún no desean vacunarse, es complicado ser optimista y no temer que nuestra ciudad vivirá de nuevo una temporada de alto contagio y alta ocupación en UCI, junto con la posibilidad de retornar a los aislamientos.

La alta transmisibilidad que caracteriza esta variante, hace que  cada persona infectada, transmita el virus a 4 o 5 personas más; recordemos que con los primeros tipos de Covid 19, el contagio era entre 1 o 2 personas y vimos cómo a diario el crecimiento en contagios y muertes fue exponencial.

Estar vacunado significa estar protegido, reduciendo el riesgo de contagio y transmisión, disminuyendo así las probabilidades de ingresar a una UCI o morir; si se resulta infectado, la carga viral sería mucho menor, imposibilitando así una alta transmisión del virus. 

Con este panorama, conviene entonces preguntarse si ya es hora que se empiece a considerar como obligatorio exhibir el carné de vacunación si se desea ingresar a sitios cerrados como restaurantes, bares, aulas o a eventos masivos como conciertos o eventos deportivos como partidos  de fútbol. Es claro que ninguna vacuna existente contra cualquier enfermedad va a proteger el 100% al individuo, para el caso del Covid 19,  la amplia oferta de vacunas garantizan una protección que a la gran mayoría le evitará el contagio, la enfermedad o la muerte.

En países como Estados Unidos, a partir de noviembre, será obligatorio tener el esquema de vacunación completo si se desea entrar al país, en Rusia estamos viendo de nuevo la imposición de restricciones al superar, desde el 20 de octubre, las 1.000 muertes diarias y, en varios países como el nuestro, se empezaron a aplicar las terceras dosis de la vacuna para reforzar la protección.

Aunque varios expertos afirman que es muy complejo asegurar que habrá una cuarta ola de contagios en Colombia próximamente, lo cierto es que la variante Delta ya llegó a nuestra región, que aún tenemos un alto número de personas sin vacunarse estando disponible la vacuna y que  teniendo cerca del 57% de la población con primera dosis, el 40% con segunda dosis, debería considerarse  inicialmente  la obligatoriedad del carné para mayores de 40 años, mientras se termina el esquema en el resto de la población y así se podría mitigar la mortalidad que se proyecta en la cuarta ola, que tristemente  será la de los no vacunados.

También te puede interesar estas columnas

América Latina observa dividida entre quienes celebran la caída de una dictadura y quienes temen el retorno de la intervención como norma.

También es claro que el venezolano promedio huyó de su país para poder sobrevivir y tener una vida digna, y que más allá de los discursos anti imperialistas y aquellos que hablan de soberanía, lo que necesitaban era volver a creer en la democracia, en el respeto por el otro, y en la paz, aunque fuera impuesta con el accionar del poderío militar extranjero.

Cuando se confunde con destruir instituciones sin planes, el resultado son meras chambonadas. Colombia ha vivido recientemente esa confusión, y los datos, más que los relatos, así lo evidencian.

Ibagué y el Tolima pueden ser ese territorio que celebra el nacimiento de nuevas iniciativas, sí, pero que sobre todo se vuelve reconocido por algo más poderoso: empresas que duran, crecen y elevan la calidad de vida de su gente.

Nuestro país enfrenta un año electoral altamente polarizado, con elecciones al congreso en marzo y presidenciales entre mayo y junio si hay segunda vuelta.

La respuesta corta es sencilla: no fue un año fácil. Pero, seamos honestos… ¿Cuándo lo ha sido para el campo?

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.