Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

La ira santa del Papa Francisco contra los medios de comunicación

Recordando el pasaje bíblico donde Jesús, sacó a los comerciantes del templo, a los vendedores de aves, de esencias, a los que cambiaban dinero, mientras decía que habían convertido al templo en cueva de ladrones, este se asemeja con la reciente publicación del Papa Francisco a través de su cuenta de Twitter, en la cual hace un fuerte llamado a los medios de comunicación.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
20 Oct 2021 - 8:49 COT por Ecos del Combeima

Como un dardo la publicación del sumo pontífice se clavó en el centro de un muy antiguo problema enquistado en los medios de comunicación. Medios que hoy son utilizados por todos para atacar a todos con todo tipo de acciones que claramente van en contra vía de la labor periodística, esa labor que debe ser enmarcada en el respeto, la verdad y la dignidad, se borra con el paso del tiempo y se oscurece más, debilitando inevitablemente el pilar central de la credibilidad.  

“A los medios de comunicación, pido que terminen con la lógica de la post-verdad, la desinformación, la difamación, la calumnia y esa fascinación enfermiza por el escándalo y lo sucio; y que busquen contribuir a la fraternidad humana”, trinó el máximo jerarca de la iglesia católica, poniendo el dedo en una putrefacta llaga que contamina a los medios de comunicación en todo el mundo; y claro, Colombia y el Tolima no son ajenas a esta debacle en la información. 

Sin lugar a dudas y totalmente de acuerdo, la labor informativa ha tomado un rumbo equivocado y la defensa de la verdad y los intereses sociales, han sido socavados y reemplazados por convenientes amistades, dadivas, irresponsabilidad, ignorancia y todo tipo de actuares que entierran la confianza de las personas en los medios de información. 

Es totalmente cierto que la verdad es un elemento inservible para los medios de comunicación que han desviado su intencionalidad profesional y se han convertido en armas de guerra mediática. La desinformación es parte del juego que para muchos da réditos y permite enlodar el contexto real y genuino de las cosas, para desfigurar la realidad y erigir una realidad falsa. La calumnia, es el principal elemento del discurso narrativo de los periodistas que, olvidando sus principios individuales y los colectivos de la profesión, basan sus “informes” para lesionar los intereses de los enemigos de quienes los utilizan. El escándalo y lo sucio, como herramienta de crecimiento de la audiencia es un acto por demás bajo que no respeta la dignidad de nadie y patea el respeto, la calidad y el rigor informativo.

El duro llamado que hace el Papa Francisco, es un llamado que se ha hecho casi que en voz baja por todos los ciudadanos. Es una invitación a la reflexión sobre cómo se desarrolla la actividad periodística y que tipo de valores se le está imprimiendo. Reitero que como periodista y como ciudadano estoy totalmente de acuerdo con el Papa, pero también considero que la academia debe hacer mucho más en las aulas para fortalecer el criterio individual de los futuros colegas y enseñarles la importancia de nuestra labor y la desgracia que es desviar el camino y convertirse en soldados con micrófonos y cámaras para atacar como perros rabiosos. 

Informar, educar y entretener, son aspectos fundamentales de los medios de comunicación y perder de vistas estos tres elementos es casi como si un médico no honra su juramento hipocrático. 

Tags: opinion

También te puede interesar estas columnas

Porque Colombia tiene esa costumbre peligrosa de olvidar la sequía cuando llueve y olvidar el aguacero cuando hay sequía. Y así llevamos décadas atrapados en el mismo ciclo, sufriendo los mismos desastres y prometiendo los mismos planes que nunca llegan a la vereda.

Ibagué no puede seguir siendo una ciudad administrada bajo la lógica de las herencias políticas. La Alcaldía no es un patrimonio personal, ni una cuota burocrática, ni un premio para quien haya acompañado a determinado dirigente durante una campaña.

La inteligencia artificial no es simplemente ChatGPT respondiendo preguntas. Estamos frente a una tecnología capaz de intervenir directamente sobre el conocimiento, durante siglos considerado esencialmente humano.

La discusión sensata, entonces, no debería ser "armas sí" o "armas no". Debería ser qué controles funcionan, quién puede acceder legalmente a un permiso, cómo se verifica su responsabilidad y, sobre todo, qué está haciendo el Estado frente al enorme mercado ilegal.

Lo que define si esa mirada se convierte en inversión concreta es si el territorio tiene emprendimientos listos para recibirla: con modelo validado, con equipo capaz de ejecutar y con la disposición de jugar bajo las reglas de quienes ponen el dinero.

Ejemplo de ello es que hoy en Colombia se habla solo de izquierda y derecha, ambas de corte popular, aunque se insiste en calificarlas como de extremos; pero sin el impacto popular difícilmente habrían logrado lo que alcanzaron electoralmente.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.